Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 625 (85,947) y 2002 (177,434), la duplicación en un período de 21 años, hay razo- nes para postular que una parte importante de ese incremento se debe a una inmigración sustancialmente superior a la emigración en los años previos a 2002. Por tanto, habría que esperar que la contribución de la migración al crecimiento poblacional de la provincia fuese sensiblemente superior a 1,030 personas. Esa eventual población faltante puede estar contenida en las 15,753 personas que aparecen en el censo de 2002 sin información acerca de la pro- vincia de nacimiento. En contraste con ese conjunto de provincias que al año 2002 vieron au- mentado su volumen poblacional por efecto de la migración, en las 21 res- tantes el juego entre inmigración y emigración tuvo efectos negativos en el número de habitantes. Este efecto tendente a la disminución de la población tuvo su mayor impacto en la provincia de San Juan, la cual, por efecto de la inmigración y emigración acumulada al 2002 había perdido 136,831 habitan- tes, lo cual significa un incremento de 132 % con respecto a 1981, cuando las pérdidas acumuladas de población ascendían a 59,023 personas. Además de San Juan, el saldo neto de la migración acumulado al 2002 produjo reducciones importantes en la población de Barahona (71,078 habitan- tes), Duarte (59,399), La Vega (54,968) y Espaillat (52,826). Puerto Plata perdió 51,609 habitantes, con lo cual se coloca en sexto lugar entre aquellas donde el crecimiento poblacional se vio más afectado por este fenómeno demográfico. Sin embargo, redujo el volumen de las pérdidas de población con respecto a 1981, cuando fue de 75,187 personas, e inclusive con relación a 1970, año en que la pérdida acumulada de población por efectos de la migración ascendía a 52,147 personas. Corrientes migratorias en la segunda mitad del siglo xx Los atributos positivos o fuerzas de atracción que hacen de un con- texto geográfico el lugar de destino para personas que deciden cambiar de residencia pueden alcanzar elevados niveles de intensidad en determinados momentos. En esos casos, suelen producirse desplazamientos de importantes contingentes poblacionales desde uno o más lugares del espacio geográfico hacia esos lugares. Estos flujos que, además de tener lugares de origen y des- tino definidos, se producen en un determinado período, reciben el nombre de corrientes migratorias . Las condiciones ventajosas que convierten un lugar en el destino de im- portantes grupos de emigrantes pueden reducirse y hasta desaparecer en el tiempo. En consecuencia, pueden cambiar la dirección de los movimientos

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