Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

624 Dinámica de la población dominicana es que el Gran Santo Domingo, por primera vez aparecía como importante expulsor de población, ocupando la segunda posición en esta categoría con un total de 132,580 emigrantes. Además de San Juan y el Gran Santo Domingo, otras provincias que ha- bían expulsado grandes contingentes poblacionales fueron Santiago (99,527 habitantes), Puerto Plata (96,177), Duarte (94,166), La Vega (92,285), Barahona (84,404), Espaillat (75,235), Monte Plata (61,133) y San Cristóbal (58,038). Sin embargo, hasta 1981, Monte Plata formaba parte de la provincia San Cristóbal, por lo que si se sumaran las cifras correspondientes a ambas provincias se llegaría a lo que era la antigua San Cristóbal. Si así se hiciese, entonces ese contexto geográfico habría expulsado 112,853 habitantes, por lo cual se situa- ría en tercer lugar, en vez de la provincia de Santiago. Al año 2002, los efectos de la migración habían sido positivos en el crecimiento de la población de ocho provincias. La inmigración acumulada hasta ese año había hecho que la población del Gran Santo Domingo se in- crementara en 714,417 habitantes (250,285 en el Distrito Nacional y 464,132 en la provincia Santo Domingo). No obstante, el impacto de la migración en este contexto geográfico había descendido sustancialmente, con respecto a los períodos anteriores. En los más de 20 años que transcurrieron entre los censos de 1981 y 2002, el crecimiento poblacional por efecto de la migración se había incrementado en apenas 14 %, cuando esa proporción fue del orden de 90 % en 1960 con respecto a 1970 y en 1981 con respecto a 1970. La migración acumulada hasta el 2002 tuvo dos efectos importantes sobre la población de la provincia de Santiago. Primero, de una provincia que per- día población, se convirtió en un territorio cuyo número de habitantes crecía por efectos de la migración. Y segundo, esos efectos positivos de la migración dieron un empuje importante al aumento poblacional de este contexto geo- gráfico, toda vez que agregó unas 69,220 personas. En adición al gran Santo Domingo y la provincia de Santiago, la mi- gración produjo incrementos poblacionales de consideración en las provin- cias La Romana (36,137 habitantes), San Cristóbal (35,724), San Pedro de Macorís (23,496) y Samaná (17,539). En menor medida, también hizo crecer la población de la provincia Valverde, en 4,139 habitantes, mientras que en Pedernales, a pesar del impacto positivo de la migración sobre el crecimien- to de la población, sus efectos fueron casi nulos, y apenas se incrementó en 36 personas. De acuerdo a los datos censales, la población de la provincia La Altagracia se incrementó en 1,030 personas. No obstante, si se comparan los volúmenes de población nacida en el país residente en ese contexto geográfico en 1981

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