Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
626 Dinámica de la población dominicana de población, con lo cual pueden producirse cambios en la orientación de las corrientes migratorias . Desde esa perspectiva, los lugares hacia los cuales convergen las corrientes migratorias pueden cambiar con el tiempo. En el contexto provincial dominicano, la segunda mitad del siglo xx se convirtió en mudo testigo de importantes episodios relacionados con la dinámica migratoria. Hacia 1960, en apenas cinco provincias se concentra- ban 365,550 personas de las 634,120 que a ese año residían en una provincia distinta a aquella que les vio nacer, cifra que representa el 60 % de los inmi- grantes interprovinciales. El Distrito Nacional concentraba un total de 209,760 inmigrantes, San Cristóbal, 52,520, La Vega, 36,910, Sánchez Ramírez, 34,100 y María Trinidad Sánchez, 32,260. 32 El 70 % de quienes se habían mudado de su provincia natal para residir en el Distrito Nacional procedía de ocho provincias (ver Diagrama 1). La ma- yor contribución la hacía la provincia de Santiago (30,960 personas), seguida en orden de importancia por San Cristóbal (25,860), San Pedro de Macorís (19,740), La Vega (19,600), Puerto Plata (13,450), Peravia (13,400), Duarte (11,650) y Espaillat (11,190). A su vez, el 63 % de los 52,520 inmigrantes a la provincia de San Cristóbal procedían de cinco contextos provinciales: Distrito Nacional (11,500), Peravia (7,440), San Pedro de Macorís (5,120), Santiago (4,890) y La Vega (4,370). Mientras tanto, de los 36,910 inmigrantes a La Vega, 18,920, equivalentes al 51 %, procedían de Santiago (12,410), Espaillat (3,410) y San Juan (3,100). Al mismo tiempo, el 76 % de los 26,060 inmigrantes a la provincia Sánchez Ramírez procedía de La Vega (8,960), Espaillat (6,780), Santiago (6,530) y Duarte (3,790), y de los 32,260 inmigrantes a Sánchez Ramírez, el 70 % procedía de las provincias Duarte (11,210), Puerto Plata (6,170) y Espaillat (5,320). La inmigración acumulada hasta 1970 pone de manifiesto que, si se compara con la existente en 1960, se percibe que, en la década que medió entre esos dos años, el fenómeno tendió a concentrarse. Una evidencia de esto radica en el hecho de que cinco provincias albergaban al 58 % de las personas que al año 1960 se habían mudado de su provincia de nacimiento, mientras que en 1970 ese mismo porcentaje de inmigrantes se concentraba en apenas tres provincias: el Distrito Nacional, donde estaban residiendo 373,280 personas, San Cristóbal, donde había 65,475 inmigrantes, y Santiago, donde se habían asentado 51,664 personas que se habían mudado de su pro- vincia natal.
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