Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
574 República Dominicana: democracia, inclusión y exclusión social Inicialmente, en general, ese espacio territorial era una «mala y barata tierra virgen» con propietarios de origen dudoso y a veces indefinido. Pero, de repente, es convertida, una vez que es transformada por sus «invasores», en hábitat humano precario. Así, por esta vía nos encontramos con la cuestión de la «exclusión del espacio» (urbano). Es decir, esa ciudad que ha sido cons- truida con criterios socialmente asépticos y que después se convierte en dis- tribuidora clasista del espacio es ahora un ente social que genera exclusión o expulsión de una buena parte de la población de su país que busca «mejoría» emigrando hacia la ciudad al ser expulsada por las relaciones de expoliación creadas en el mundo de la ruralidad. Según Isis Duarte, en un estudio pionero publicado en 1980, es a partir de la década de 1950 cuando se gesta un movimiento migratorio interno de significación en la sociedad dominicana. Así, según la desaparecida sociólo- ga: «Podemos concluir señalando que desde una perspectiva exclusivamente demográfica la población dominicana se caracteriza por una gran movilidad geográfica, que afecta principalmente a los habitantes de las zonas rurales, que cada vez expulsan más población, y que se concentran en las ciudades, específicamente en Santo Domingo. Esta tendencia es más acentuada entre los sectores populares y en la población en edad económicamente activa». 64 Los inmigrantes que a su vez se ubican en los llamados barrios marginados de la ciudad capital eran fundamentalmente agricultores sin tierra, oriundos de las zonas rurales —principalmente del Cibao— y que vienen cada vez más en forma directa desde su lugar de nacimiento hacia Santo Domingo. 65 Estos sectores fueron «expulsados» de su zona de origen por «los efectos de la acu- mulación originaria trujillista». 66 y pasan a formar parte de la superpoblación relativa. 67 Duarte y su equipo constatan que después de la caída de Trujillo se producen fenómenos que incrementaron el proceso migratorio y su forma que tiende a concentrarse en la ciudad de Santo Domingo donde tiende a desarro- llarse la acumulación capitalista que atrae la fuerza de trabajo excedente. 68 Efectivamente el Distrito Nacional es el que concentra la gran mayoría de los saldos migratorios positivos, tendencia que tiende a incrementarse duran- te el período, ya que para l970 el 89.5 % de los saldos migratorios positivos corresponden al Distrito Nacional, mientras que para 1950 este porcentaje era de solo 70.4. Esto explica, según Duarte y su equipo, por qué el 91 % de los pobladores de los barrios estudiados por ellos son inmigrantes, oriundos de zonas rurales. 69 La mayor parte de esta población está compuesta por «in- formales» o «chiriperos» en el contexto dominicano que, como vimos antes, tienden a permanecer excluidos del mercado laboral formal. Están al margen y en los márgenes. «Están afuera», como afirma Garretón: «la exclusión hoy
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