Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 309 En 1966 el Gobierno de transición de García Godoy dictó la Ley 292, sobre sociedades financieras de desarrollo, entidades que jugarían un papel muy importante en la canalización de recursos externos y del Banco Central para inversiones en la industria y otros sectores productivos. Primero se les llamó sociedades financieras, cambiándose la denominación después por la de ban- cos de desarrollo. A diferencia de los bancos comerciales, cuya vocación era el crédito a corto plazo para capital de trabajo, en este caso su especialización era el crédito de mediano y largo plazos, para financiar inversiones. Teniendo en cuenta las generosas exenciones tributarias que se les brin- daba, y que en sus inicios las fuentes fundamentales de fondos provenían del mismo Estado u organismos internacionales, resultaba muy atractivo invertir en este tipo de entidades financieras, por lo que los mismos bancos comerciales crearon sus propias sociedades financieras, de manera que estas tuvieron una gran difusión. La primera que se constituyó fue la Financiera Dominicana, en 1968, la cual con el tiempo se fusionaría con el Banco de Boston y daría espa- cio a la creación del Banco del Progreso. Para 1983 ya se habían establecido unas 18 sociedades financieras de desarrollo. El otro tipo de bancos especializados fueron los bancos hipotecarios, in- centivados a través de la Ley 171 del año 1971. Su finalidad era parecida a la de las asociaciones de ahorros y préstamos, pero eran de capital privado y carácter lucrativo. Los mismos disfrutaban de importantes incentivos tributa- rios y su fin era canalizar recursos privados a la construcción. Si bien desde 1972 apareció el primero de ellos, el Banco Hipotecario Dominicano (BHD), el crecimiento mayor de la banca hipotecaria tuvo lu- gar en los años ochenta. Antes de ese decenio, en adición al BHD nacieron el Banco Hipotecario Miramar, en 1976; el Banco Hipotecario de la Construcción (Banhinco); el Banco Nacional de la Construcción (Banaco), en 1977; el Banco Hipotecario Financiero, el Banco Hipotecario Popular, en 1978; y el Banco Inmobiliario Dominicano, en 1979. En la primera mitad del decenio de 1980 aparecieron varios más. Es conveniente indicar que entre fines de la década de 1970 y particular- mente en el decenio de 1980 surgieron en el país una gran cantidad de inter- mediarios financieros llamados financieras. Estas entidades no tenían ninguna relación formal (pudo haberlas informales) con las sociedades financieras de la Ley 292 (posteriormente bancos de desarrollo) descritas. Estas financieras llegaron a contarse por centenares, pero no estaban sujetas a ninguna de las normas bancarias oficiales, por lo que quebraron en su gran mayoría con la inestabilidad que registró la otra etapa de Balaguer, a finales del decenio de 1980 y principios de los noventa.

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