Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

249 Historia general del pueblo dominicano Pero el punto inicial es en esta etapa dispersar al campo político opositor en su expresión tanto militar como política. De ahí el doble esfuerzo represivo contra los exmilitares constitucionalistas y contra la izquierda organizada y el PRD. Correlativo a esta idea el régimen encuentra un obstáculo central y es el de lograr la unidad y disciplina de las Fuerzas Armadas que le asegure al poder civil no solo el control de los aparatos de Estado, sino sobre todo la lealtad de los cuerpos armados que demanda el modelo de equilibrio tenso ya descrito. Esta tarea se hace tanto, o más importante, que la represión mis- ma, puesto que las Fuerzas Armadas acumularon mucho poder en la etapa postbélica, ante la debilidad de las mismas élites políticas dirigentes, donde, por lo demás, el propio Estado se encontraba en condiciones de ineficacia administrativa, siendo el poder de las instituciones civiles débil. Desde el primer gobierno de Balaguer se destacó la disputa interna en el Partido Reformista (PR) por la sucesión. A mediados de esa primera admi- nistración se hizo claro que los sectores del reformismo agrupados en torno a Francisco Augusto Lora, vicepresidente de la República y del partido, no es- taban de acuerdo con la reelección de Balaguer y en cambio impulsaban la de Lora. Esa disputa culminó en la salida de Lora del partido y en la fundación de uno nuevo, el Movimiento de Integración Democrática Antirreeleccionista (MIDA). Balaguer pasó a cohesionar completamente al reformismo en torno a su persona, preparando así las bases de la reelección presidencial. Un aspecto central de esta etapa de reorganización política, represión y articulación de un pacto de dominación articulado en torno a la figura de Balaguer es el del apoyo de los Estados Unidos al Gobierno. Este aspecto central del modelo se articula en varios niveles. En primer lugar, los EE. UU. dieron apoyo irrestricto a Balaguer en el objetivo de cohesionar a las Fuerzas Armadas en torno al poder civil, en este caso alrededor de la figura bonapar- tista del propio Balaguer. Esto se canalizó a través del programa de ayuda a las Fuerzas Armadas, de entrenamiento a sus oficiales, de «ayuda» a la Policía Nacional en su labor represiva. El segundo nivel tiene que ver con el programa de ayuda económica al régimen 81 y unido estrechamente a este propósito los EE. UU. desplegaron una labor decisiva para alcanzar un compromiso entre las élites de poder tradicionales y el gobierno a fin de cohesionar y estabilizar la unidad de los aparatos estatales. 82 Finalmente, debe reconocerse que en esta etapa, ya desde su ascenso al poder, Balaguer tenía una clara idea del tipo de gestión del desarrollo que impulsaría su gobierno, lo que le daba claras ventajas frente a sus opositores, pero también frente a las élites empresariales, ampliando su capacidad negociadora. 83

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