Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

250 El Gobierno de los Doce Años: 1966-1978. Entre el autoritarismo y la reforma conservadora 1970-1974: Del equilibrio militar a la crisis agraria Alcanzada la estabilidad política, controlada la oposición y articulada la política de dominio y control de las facciones militares, el régimen entra en una segunda fase política aproximadamente a partir de 1970. La misma se caracteriza por la fuerte presencia del reeleccionismo que acentúa el carácter excluyente de la competencia democrática en la política de partidos, lo que termina fortaleciendo en la oposición dos líneas de acción: una línea radical que de alguna forma se concentra en la izquierda y tiene su culminación o mayor nivel de desarrollo en la guerrilla del coronel Caamaño. Esta línea asume la vía armada como el mecanismo central para alcanzar la salida del poder de Balaguer. La otra línea se organizó en torno al debate del papel de las elecciones en la lucha contra el régimen. Este debate en gran medida se produjo en el interior del principal partido opositor, el PRD, y lo encarna- ron sus dos principales figuras: Bosch y Peña Gómez. El primero defendía la imposibilidad de una vía electoral como línea estratégica para desplazar a Balaguer, cuya síntesis argumentativa fue «el matadero electoral». 84 La otra propuesta fue defendida por Peña Gómez, y formulaba la tesis opuesta: que por la vía electoral era posible derrotar a Balaguer con una buena política de aliados. Esta fase, a su vez, está atravesada por el fracaso de la política agraria del gobierno balaguerista a través de su intento de reforma agraria y el cho- que con la oligarquía terrateniente, lo que dio inicio a las primeras fisuras en el interior del bloque de fuerzas políticas y sociales que apoyaban al régimen. Esta fase se inicia propiamente con las elecciones de 1970, que a su vez cierran el período previo de consolidación del régimen balaguerista. Dichas elecciones dejaron en claro la vocación no simplemente reeleccionista del pre- sidente Balaguer sino sobre todo su visión continuista y providencial de la po- lítica. Al afirmar su poder, Balaguer procedió a alinear el Partido Reformista en la búsqueda de la reelección. Para tal fin y como posteriormente se produjo en todo el período de los Doce Años, para alcanzar ese propósito creó un movimiento plebiscitario que perseguía medir el nivel de aceptación de la figura del presidente para una posible reelección. Este artificio le produjo dos beneficios: consolidar su propia base de masas en el interior del Partido Reformista, al tiempo que desarrollaba propiamente una campaña proselitista en el seno de la población, sobre todo del campesinado. De hecho el llamado Movimiento Plebiscitario se articuló ya en los mediados del primer ejercicio de gobierno, pero fue al final del mismo cuando tomó realmente vigencia e importancia. Como era natural, esto produjo resistencia en sectores del re- formismo liderados por el vicepresidente del partido y del país, Francisco

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