Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
247 Historia general del pueblo dominicano L os ciclos electorales y los procesos políticos Durante el período de los Doce Años el régimen atravesó distintas si- tuaciones en su dinámica política. Una aproximación útil a estos procesos consiste en situarlos en su relación a los ciclos electorales. Dichos ciclos, al «marcar» los deslindes del control político en términos de la competencia electoral, definen los márgenes en que se situaba gran parte de los conflictos enfrentados por el régimen, precisamente a consecuencia de su carácter ex- cluyente y autoritario, con los actores políticos opositores, con los emergentes y nuevos actores del desarrollo y con su propia base política en la sociedad y en la esfera del Estado. 1966-1970: El control de las «clases peligrosas» El primer ciclo político en la dinámica del régimen se sitúa entre los años 1966-1970. Se trata aquí de una etapa de afirmación del régimen ante sus opo- sitores y sus propios aliados. Lo que caracteriza en lo político esta fase no es solo la represión abierta hacia el campo opositor, esencialmente la izquierda y el PRD, sino también la búsqueda del control de las Fuerzas Armadas como espacio en torno al cual Balaguer construye el modelo de equilibrio tenso que caracterizó la unidad del Estado, ya analizado arriba. A esto se une una es- trategia de estabilización económica y saneamiento de las empresas estatales, sobre todo del CEA. 78 No es exagerado afirmar que esta es la etapa más represiva del régimen y la misma puede reconocerse como un período cohesionado en torno a la necesidad de controlar las clases «peligrosas». Este propósito adquirió un ca- rácter abiertamente represivo en lo político; sin embargo, no puede perderse de vista que el proceso electoral de 1966, si bien se produjo en un contexto de ocupación militar del país por los Estados Unidos y de claro cerco a la candidatura de Bosch que prácticamente le obligó a hacer campaña desde su casa, el país en su generalidad no sufrió de igual forma las consecuencias de la guerra civil del año anterior. La zona rural, donde Balaguer obtuvo su prin- cipal apoyo electoral, se mantenía envuelta todavía en una visión atrasada de fuerte sesgo conservador. La emergente clase media de las provincias vio la guerra civil más por sus consecuencias en la forma de vida cotidiana que por la violencia militar. Su vida cotidiana, ciertamente, fue alterada por los efectos del conflicto (problemas con los pagos a la burocracia cuyos sueldos pasaron
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