Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
245 Historia general del pueblo dominicano abarate materias primas y bienes-salarios para el mundo urbano, sino que también libere mano de obra para el mercado laboral. Si bien esas son pre- misas de los casos clásicos que encontraron la vía hacia la industrialización sostenida, en el mundo en desarrollo la situación fue distinta. Sobre todo por encontrar las élites industriales emergentes una capacidad de resistencia a la modernización del agro por parte de las élites agrarias que las forzó a la alianza con las élites comerciales y a contemporizar con la terrateniente. El resultado fueron procesos limitados de industrialización en coexistencia con estructuras agrarias atrasadas. En el caso de la primera fase de la industrialización dominicana (1940- 1961) la coexistencia de las élites terratenientes con la empresa industrial en una misma figura, la del dictador Trujillo, hizo del proceso de desarrollo industrial un experimento limitado y tortuoso que condenó a las estructuras agrarias a una baja productividad, 74 pero también a un bajo nivel de vida al campesinado pequeño productor. De todos modos, para la década de los cincuenta en el país la producción agrícola marchaba a un ritmo superior al de la población, la oferta de bienes agropecuarios logró superar incluso —en términos agregados— las exigen- cias de la demanda. 75 Pero fueron los productos agropecuarios vinculados precisamente a las ramas tradicionales de la industria los que experimentaron dicho ritmo expansivo, principalmente arroz, maní, henequén, entre otros. Era en estos productos donde se concentraba el sector capitalista agrario. En los restantes bienes agropecuarios la productividad era baja (tubérculos, raíces, frutas, plátanos, etc.), los cuales eran en lo fundamental cultivos campesinos. De esta forma fue el sector campesino el que en los cincuenta experimentó una baja en su productividad. Los autores del informe de Onaplan de 1966 dejan ver claro el asunto: En el período de los cincuenta podría considerarse que la produc- ción agropecuaria se comportó de acuerdo a los requerimientos de la demanda, aun cuando comenzaba a insinuarse un debilitamiento de la producción para abastecer el mercado interno. Los cambios políticos que se inician en 1961 significaron una alte- ración sustancial en la política de remuneraciones con efectos in- mediatos en la demanda interna para alimentos y materias primas agropecuarias. La producción de consumo interno que ya había demostrado una tendencia a un menor crecimiento, entra en un período de franco deterioro. La mayor demanda por producción del agro es satisfecha por importaciones, creándose serias presiones
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