Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

215 Historia general del pueblo dominicano la gestión y responsabilidad administrativa de los aparatos de Estado, simple- mente los subordinaba a las decisiones personales del presidente. Vale decir, depositaba en el primer mandatario la última palabra y poder decisional, no solo en las cuestiones complejas de la gestión de gobierno, sino en trivialida- des, todo lo cual le brindaba al presidente un asombroso control. Esto queda muy claro en el manejo presidencial del presupuesto de gobierno. Entre 1966 y 1978 el presupuesto programado y ejecutado evolucionó de 198 millones de pesos a 689.7 millones, respectivamente. En ese período, la Presidencia de la República pasó de controlar el 7.3 % del presupuesto en 1966 a controlar el 43.4 % en el año 1978. 44 Más allá de las Secretarías de Estado, en las que descansaba el ejerci- cio cotidiano de la administración central, el gobierno de Balaguer organizó su estrategia de desarrollo apoyado en los organismos descentralizados, que eran los que en realidad tenían capacidad de producción y control del excedente económico. Son los casos del Consejo Estatal del Azúcar, de la Corporación de Empresas Estatales, del Banco Central y del Instituto Nacional de Estabilización de Precios (Inespre). Desde su llegada al poder Balaguer se propuso sanear las finanzas del Consejo Estatal del Azúcar (CEA) 45 y de la Corporación Dominicana de Empresas Estatales (Corde), lo que se logró con una drástica reducción del empleo en esas dependencias, como también a través de una dura política de austeridad que redujo dramáticamente los sueldos y salarios. 46 El CEA terminó constituyéndose en una fuente de recursos para finan- ciar la inversión del sector público. Como tal devino en una fuente de re- cursos para el financiamiento de la política de distribución de prebendas y construcción de clientelas que apoyaban las estrategias de control político de las élites. El caso paradigmático es en este orden el del colonato azucarero. Mediante esta figura económica Balaguer transfirió las tierras del CEA a la élite militar, principalmente a la alta oficialidad. Tras esta operación, en los hechos Balaguer convirtió en empresarios azucareros a la oficialidad militar, colocando en la base de la economía del país (el azúcar) las fuentes mismas en las que descansaba su poder: los militares. Se producía una suerte de ho- mología entre el modelo político y el régimen económico que estimulaba el balaguerismo. En otra línea de política económica el régimen balaguerista orientó al sector descentralizado del Estado al apoyo de las políticas de acumulación de capital. Por ejemplo, el Instituto Nacional de Estabilización de Precios termi- nó convirtiéndose en un regulador del valor de la fuerza de trabajo urbana y como tal devino en un importante mecanismo para apoyar no solo las políticas

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3