Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
214 El Gobierno de los Doce Años: 1966-1978. Entre el autoritarismo y la reforma conservadora El dirigismo estatal y el desarrollismo Hoy día a nadie le parece discutible que bajo el régimen de los Doce Años se asistiera a una experiencia de desarrollo capitalista dirigida por el Estado. El dirigismo estatal no solo apoyó los ejes que articulaban directamente el proceso de acumulación de capital, mediante políticas macroeconómicas e inversiones en infraestructura, también generó mecanismos de producción y canalización del excedente económico a través de los cuales se estimulaba la inversión privada y se apoyaba directamente a los grupos empresariales en que descansaba el proceso de acumulación. 42 Paralelamente, el Estado sufrió en esos años una importante reconfigu- ración institucional, no solo de sus aparatos represivos y de control policial y militar, sino de sus mecanismos e instituciones ordenadoras y reguladoras de la actividad económica y social. De alguna manera, entonces, a las tareas de la dirección del proceso económico, el régimen reformista sumaba las labores de control y modernización de la esfera civil, sobre todo en materia empresarial. Desde el punto de vista institucional el Estado sufrió cambios importantes en esos años. Por lo pronto, se multiplicaron los organismos y aparatos de apo- yo directo a la gestión del Gobierno central, específicamente de la Presidencia de la República. Estos aparatos eran esencialmente el Secretariado Técnico y el Secretariado Administrativo de la Presidencia, los secretarios de Estado Sin Cartera y la Procuraduría General de la República, instancias que cumplían funciones directamente vinculadas a la reproducción del ejercicio de gobierno en su modalidad bonapartista. El caso de los secretarios de Estado Sin Cartera y los ayudantes civiles es emblemático. Los mismos eran cuadros políticos diseminados en toda la geografía nacional que le permitían directa y perso- nalmente a Balaguer manejar la prebenda, los favores y las presiones políticas sin comprometer directamente a las instituciones formales del Gobierno. Mediante la acción de los secretarios de Estado Sin Cartera y de los llamados ayudantes civiles, Balaguer lograba la cooptación de personalidades de la sociedad civil, distribuir favores vinculados al ejercicio político de la gestión presidencial y sobre todo construir la imagen de un presidente redentor situa- do por encima del marco institucional formal del Estado. 43 Tras este mecanis- mo Balaguer lograba trazar puentes personales hacia las clases populares que aumentaban su poder negociador frente a las clases dominantes. Los casos del Secretariado Técnico y del Secretariado Administrativo de la Presidencia son diferentes. Sus funciones permitían la centralización de la gestión de gobierno, pero permitiéndole al jefe del Poder Ejecutivo «la última palabra» en la cadena decisional. La Presidencia no bloqueaba forzosamente
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