Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
Historia general del pueblo dominicano 173 a Rivera Caminero, quien fue nombrado ministro de las Fuerzas Armadas del GRN. En torno suyo se formó una camarilla: el jefe de Estado Mayor del EN Martínez Arana, que había sido un protegido de Wessin; Jiménez Reyes, jefe de Estado Mayor de la Marina; De los Santos, jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, que nunca fue uno de los admiradores de Wessin. L as negociaciones B unker El 3 de junio arribó a Santo Domingo un segundo comité ad hoc de la OEA. Lo presidía el embajador norteamericano Ellsworth Bunker, acompa- ñado por dos comparsas, un embajador brasileño y otro de El Salvador. Las negociaciones entre el comité y los constitucionalistas (representados por una Comisión Negociadora de seis miembros, encabezada por Caamaño) empezaron, pero bajo condiciones muy diferentes a las que habían existido durante las negociaciones con Guzmán. Los norteamericanos habían llegado a la conclusión de que el tiempo jugaba a su favor, no en su contra. La política dominicana de Johnson gozaba de un fuerte respaldo dentro de EE. UU., la OEA seguía sumisa, y las Naciones Unidas ineficaces. Los funcionarios nor- teamericanos habían mirado con recelo al representante que U Thant había enviado a la República Dominicana, el venezolano José Antonio Mayobre. «Mayobre parece deseoso de lograr una solución que favorezca a los rebeldes y frustre a EE. UU.», se quejaba Bundy. 111 Pero no había por qué preocuparse. Mayobre simpatizaba con los constitucionalistas, pero no quería enfrentarse a los EE. UU. (y tampoco lo quería U Thant). Sin poderes reales, su misión era sencillamente informar al Consejo de Seguridad sobre la situación en el país. Mayobre no tuvo ninguna influencia en el terreno y se limitó a escri- bir un informe anodino. Ese fue el papel de las Naciones Unidas en la crisis dominicana. 112 Estados Unidos sustituyó al ritmo rápido de las negociaciones con Guzmán un ritmo más lento, una guerra de trinchera que duró casi tres me- ses y obligó a los constitucionalistas a abandonar uno tras otro sus objetivos fundamentales. El 10 de junio, durante la primera reunión con el comité ad hoc , la Comisión Negociadora constitucionalista reiteró sus demandas: instalación de un go- bierno presidido ya fuera por Guzmán o por otro «moderado» de Ciudad Nueva que duraría hasta el 27 de febrero de 1967, fecha en que expiraba el
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