Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 159 E l G obierno de R econstrucción N acional A pesar de la presión psicológica y militar norteamericana, la revuelta no se desplomó. Aun cuando obligados a la defensiva, los constitucionalistas prosiguieron con su esfuerzo por reorganizarse. En la noche del 3 al 4 de mayo, aquellos miembros del Congreso que se habían congregado en Ciudad Nueva eligieron a Caamaño presidente de la República. Su gobierno comenzó a restablecer el orden en el limitado sector todavía en sus manos, reorganizó las Fuerzas Armadas y fue incluso activo en la escena internacional. Washington no permaneció pasivo. Puesto que la Junta Militar estaba de- masiado desacreditada, John Bartlow Martin, el embajador de Kennedy en la República Dominicana, fue encargado de crear un gobierno que desafiara al de Caamaño. Martin encontró rápidamente al presidente de su nuevo Gobierno de Reconstrucción Nacional (GRN): su viejo amigo el general Antonio Imbert Barrera. Imbert tenía, escribió el embajador Bennett, «la mentalidad de un gánster», 71 pero era pronorteamericano. Un segundo miembro estaba a mano: el coronel Benoit. El 28 de abril, los generales habían elegido a Benoit para encabezar la Junta Militar; ahora le ordenaron echar a pique su Junta y unirse al GRN. Pero la búsqueda de miembros civiles que otorgarían a la empresa un tinte de respetabilidad resultó más difícil. «Aquellos que quieren servir no tienen calificaciones», se lamentaba Bennett. «Aquellos que tienen calificacio- nes no quieren servir». 72 Hasta aquellos que veían con beneplácito la invasión norteamericana eran reacios a comprometerse en un gobierno que iba a ser odiado y que solo duraría hasta que los norteamericanos encontraran una solución menos embarazosa. Al fin, tres civiles aceptaron: Alejandro Zeller Cocco, un ingeniero que hasta entonces era un desconocido, y Carlos Grisolía Poloney, que había sido secretario de Trabajo y gobernador de Puerto Plata bajo el Triunvirato. El tercero fue un librero relativamente bien conocido, Julio Postigo. Amigo de Juan Bosch, fue una excelente incorporación para el GRN, pues gozaba de una reputación de honestidad de la que sus colegas carecían. Rivera Caminero, cuya flota había bombardeado la capital, se convirtió en ministro de las Fuerzas Armadas; el capitán de navío Ramón Emilio Jiménez Reyes fue nombrado jefe de Estado Mayor de la Marina y el coronel Jacinto Martínez Arana, un protegido de Wessin, jefe de Estado Mayor EN. De los Santos per- manecía como jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea, y Wessin retenía el comando del CEFA.

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