Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 131 oportunidades para el robo y la corrupción eran inmensas, y la división del botín azuzaba los pleitos entre ellos. El más fuerte, entre los caudillos milita- res, era el general Elías Wessin y Wessin, jefe del Centro de Entrenamiento de las Fuerzas Armadas (CEFA), unidad autónoma que no dependía de ninguna rama de las Fuerzas Armadas. Ubicado en San Isidro, a 17 kilómetros al este de la capital, el CEFA tenía 2,000 soldados, el monopolio de los tanques del país y las mejores armas pesadas. Era de hecho una verdadera guardia preto- riana, y el sostén principal del gobierno de Reid Cabral. A finales de 1964 e inicios de 1965, Reid Cabral, con el respaldo deWessin, golpeó al Grupo de San Cristóbal: el 2 de octubre de 1964 el coronel Álvarez Sánchez fue sustituido como subjefe de Estado Mayor del EN; el 27 de enero de 1965 el coronel Neit Nivar Seijas, considerado el cerebro del grupo, fue retirado de las Fuerzas Armadas y unos días después el general Montás Guerrero fue transferido de jefe del Estado Mayor del EN a secretario del Interior, un cargo sin poder, porque la Policía dependía del ministro de las Fuerzas Armadas. También cayeron otros jefes militares que habían chocado con Wessin: el 18 de enero el jefe de la Policía, el general Belisario Peguero, fue nombrado subsecretario de Estado y supervisor general de la Policía, otro cargo sin mando; unos días después el secretario de las Fuerzas Armadas fue enviado a la Junta Interamericana de Defensa en Washington y Reid Cabral asumió temporalmente el cargo. Se había roto el equilibrio dentro de las Fuerzas Armadas. Wessin pa- recía más que un primus inter pares. Y su poder iba más allá del CEFA. En el mismo San Isidro, a unos cien metros del CEFA, estaba la base aérea 19 de Noviembre, de lejos la más poderosa de las tres del país; había en ella un grupo de oficiales que miraban a Wessin como su jefe. Para el general Juan de los Santos Céspedes, jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea y comandante de la 19 de Noviembre, Wessin era un vecino difícil. Mientras, Reid Cabral se preparaba para ganar las elecciones presiden- ciales que tendrían lugar en septiembre de 1965. La embajada de EE. UU. consideraba que en unas elecciones libres Reid Cabral sacaría el 5 % de los votos, pero las elecciones no serían libres, pues no se le permitiría participar ni a Bosch ni a Balaguer. Y Reid Cabral tendría un paladín excepcional: el general Wessin, con sus tanques y sus 2,000 soldados. El fortalecimiento de Wessin y las purgas de inicios de 1965 le ganaron nuevos adeptos al Movimiento Enriquillo. Existía ahora un acuerdo amplio en que solamente la fuerza podría detener al general. Por consiguiente, muchos oficiales que habían sido remisos pasarían a aceptar las proposiciones de los constitucionalistas. Esto incluía a oficiales que simpatizaban con Balaguer. La

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