Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 111 acción colectiva relativa a los bienes públicos; 2) La protección efectiva de los derechos ciudadanos, es decir, a su validez jurídica; 3) La generación de re- cursos financieros públicos mediante la carga tributaria y su dependencia de recursos del exterior; y 4) La práctica de apropiación privada de los ingresos y ventajas estatales. Del primer punto sobre la burocracia estatal conviene retener varios de sus rasgos al momento del inicio de la posdictadura. El funcionariado rendía una lealtad irrestricta al Jefe, a quien le debía sus promociones, así como la separación del cargo. Una parte pequeña de profesionales y técnicos desti- nada a labores administrativas claves fue reclutada en el exterior y suplía las evidentes carencias de un sistema administrativo que no tenía circuitos de formación de las diversas competencias necesarias para el desempeño de los cargos. 40 Este tipo de servidor, valorado por su laboriosidad, resultados y lealtad, había adquirido cierta experiencia administrativa, pero a la caída de Trujillo los mandos superiores de la administración pública, incluyendo los técnicos extranjeros, fueron forzados a abandonar sus posiciones por la persecución desatada bajo la consigna de destrujillización de la administra- ción pública. Sobrevino entonces un vacío en la conducción administrativa y, tal como muestran los estudios, campeó una incompetencia e ineficiencia administrativa del Estado, 41 legendaria durante el Consejo de Estado, la cual no fue remediada por los posteriores gobiernos, ni siquiera por el de Bosch. 42 Durante el Triunvirato a esta inoperancia se sumó el masivo secuestro de la función administrativa por las fracciones de las élites en el gobierno. Aparte de la ansiada destrujillización de los tribunales —que consistió en expulsar a los personeros de la dictadura, mas no necesariamente en trans- formar los métodos, instituciones y perspectivas—, el asunto de la protec- ción efectiva de los derechos se mantuvo estancado ya que los tribunales, el Ministerio Público y el sistema judicial siguieron su limitadísimo y asimétrico funcionamiento frente a la ciudadanía y, además, mantuvieron una extrema- da laxitud hacia el poder. En 1962 se clausuró la etapa de las finanzas estatales «independientes» del exterior que había empezado, en 1947, año en que se saldó la histórica deuda externa, cuyo pago durante el período 1905-1940 había sujetado la administración de las aduanas dominicanas al Estado norteamericano. En medio de una escalada de conflictos y tensiones en 1962, la apremiante si- tuación económica heredada adquirió grandes proporciones, habida cuenta del descalabro de la dirección administrativa del Gobierno, del colapso de la conducción política del Estado y del asedio particularista, como se verá más adelante.

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