Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
Historia general del pueblo dominicano 671 que subyacen en la intrahistoria, veta copiosa de las narraciones de largo aliento. La cosmovisión refleja el soporte ideológico de la condición humana, ámbito privilegiado del novelar que muchos de nuestros novelistas no han sabido aprovechar narrativamente. La cosmovisión entraña la búsqueda de un sentido del pasado, con el trasfondo conceptual que sustentan la acción, la conducta de los personajes o la filiación de los acontecimientos. Además del plano de la historia y el plano sociocultural, en la novela hay un plano simbólico y otro filosófico que comprenden el sustrato más hondo de la novela y a menudo motivan la creación de mundos imaginarios que dan cuenta de la rebelión del narrador, de la realidad nefasta que rechaza o cuestiona y del mundo ficticio o utópico que propone como antídoto del mundo degradado que adversa. Ya hay varias novelas que reflejan, median- te su cosmovisión, un planteamiento filosófico o espiritual profundo, como Las devastaciones, de Carlos Esteban Deive; Goeíza , de Manuel Mora Serrano; El sueño era Cipango , de Bruno Rosario Candelier; El reino de Mandinga , de Ricardo Rivera Aybar; La mosca soldado , de Marcio Veloz Maggiolo; Génesis si acaso , de Ángel Garrido; El sol secreto , de Ofelia Berrido; Al fin del mundo me iré , de Avelino Stanley y Ubres de novelastra , de Federico Henríquez Gratereaux, por cuanto reflejan un cuerpo conceptual que las sustenta, paralelo al sustrato sociográfico y cultural con su fotograma histórico, epocal y ambiental, desde su dimensión social y estética. También están Bonaparte Gautreaux Piñeyro, con la novela Al final del arco iris ; Roberto Marcallé Abreu con Cinco bailadores sobre la tumba caliente del licenciado, Espera de penumbras en el viejo bar ; Manuel Mora Serrano con la novela mágico-realista Goeíza ; Diógenes Valdez, con Lucinda Palmares . La Universidad Católica Madre y Maestra publicó en 1976 Anadel, de Julio Vega Batlle. En las nuevas promociones de novelistas figuran G. C. Manuel, Pedro Peix, Manuel Salvador Gautier, Pedro Camilo, Avelino Stanley, Frank Núñez, Luis R. Santos, Sueko (Orlando Suriel), Miguel Holguín-Veras, Julia Álvarez, Emilia Pereyra y Ofelia Berrido entre otros. El canon de la novela dominicana presenta las siguientes características: La aparición de la novela dominicana es el producto del desarrollo mate- rial, social y cultural del pueblo dominicano pautado por los procesos históri- cos, razón por la cual carecemos de novelas en la época colonial. El desarrollo de la pequeña burguesía es el factor propicio del novelar dominicano, desde El montero , de Pedro F. Bonó, primer novelista dominicano, hasta La mosca sol- dado de Marcio Veloz Maggiolo, el primero en el rango de la calidad. La novela
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