Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
Historia general del pueblo dominicano 665 Serrano, Pedro Vergés, Diógenes Valdez, Andrés L. Mateo, Ricardo Rivera Aybar, Julia Álvarez, Bruno Rosario Candelier, Manuel Matos Moquete, José Enrique García, Emilia Pereyra, Manuel Salvador Gautier y Ofelia Berrido en la segunda mitad de la vigésima centuria, mediante la creación de novelas que reflejan al hombre y el paisaje dominicanos con sus rasgos lingüísticos, su talante cultural y la realidad histórica y social. La novela dominicana tiene, según mi valoración teórica, tres grandes tendencias en su trayectoria creativa: • La tendencia histórica, con tres corrientes: a) Novela indigenista ( Enriquillo , de Manuel de Jesús Galván, y Toeya, de Virginia de Peña de Bordas); b) Novela costumbrista ( Baní o Engracia y Antoñita , de Francisco G. Billini y Medalaganario , de Jacinto Gimbernard Pellerano); y c) Novela histórica ( Guanuma , de Federico García Godoy y El sueño era Cipango , de Bruno Rosario Candelier). Con ese sentido del pasado, la tendencia histórica cuyos lineamientos programáticos fueron pres- tigiados por Walter Scott y que en nuestro país aplicó ejemplarmente Manuel de Jesús Galván en Enriquillo , ha sido la tendencia dominante en la evolución del género en las letras dominicanas. • La tendencia social, con tres corrientes: a) Novela socio-realista ( La Mañosa , de Juan Bosch y Tiempo para héroes , de Manuel Salvador Gautier); b) Novela socio-política ( Over , de Ramón Marrero Aristy, y Cuando amaban las tierras comuneras , de Pedro Mir); c) Novela crio- llista ( Guazábara, de Alfredo Fernández Simó y Tracaveto , de Francisco Nolasco Cordero); y d) la vertiente existencialista ( En su niebla, de Ramón Lacay Polanco y Nostalgia de la nada , de Teté Robiou). • La tendencia experimental, con tres corrientes: a) Novela urbana ( Lucinda Palmares , de Diógenes Valdez y La ciudad herida , de Carlos Federico Pérez; b) Novela vanguardista ( Los ángeles de hueso , de Marcio Veloz Maggiolo, y Goeíza , de Manuel Mora Serrano) y c) Novela cos- mopolita ( Escalera para Electra , de Aída Cartagena, y Mutanville , de Arturo Rodríguez Fernández). • La tendencia interiorizadora, que gestó la vertiente identidista con Julia Álvarez en De cómo las chicas García perdieron su acento y la vertiente mística impulsada Bruno Rosario Candelier con El sueño era Cipango . Esas tendencias y vertientes novelísticas se entroncan con sus respectivas generaciones literarias: la tendencia histórica, con la Generación Romántica de 1870; la tendencia social, con la Generación Socio-Realista de 1930; la
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