Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
320 Los gobiernos del Prd: 1978-1986 . Transición democrática, movilización popular y crisis económica político. El reformismo balaguerista no solo fue un régimen autoritario, sino profundamente resistente al cambio y a la modernización política. Como he- mos argumentado en otra parte, 6 una de las características centrales de ese régimen político fue su carácter excluyente de la competencia democrática. Desde 1966 el régimen logró bloquear de manera efectiva la participación de actores opositores en el esquema político que planteaba el ejercicio formal de la competencia electoral. Ese bloqueo asumió formas muy distintas, fluctuan- do entre la compra de líderes opositores, el hábil manejo de los problemas y diferencias internas de la oposición política, sobre todo en el principal partido opositor, el PRD, en ese momento dirigido por Juan Bosch (1966-1973), hasta llegar al empleo efectivo de la fuerza militar en el escenario electoral, como ocurrió en las elecciones de 1978. El conflicto que se produjo en el escenario de la derrota electoral de Balaguer en 1978 representó el clímax de un proceso contradictorio del régimen político autoritario presidido por Balaguer, como del cambio producido en la estructura misma de la sociedad dominicana, sobre todo en algunos actores centrales de la modernización capitalista de esos años. 7 En el período de los doce años de gobierno de Balaguer (1966-1978) pue- de apreciarse una suerte de movimiento secular en el que el régimen, como el resultado autoritario del conflicto de abril de 1965, asumió en sus inicios un carácter abiertamente represivo. Este carácter duró prácticamente todo el pri- mer gobierno reformista (1966-1970), prolongándose hasta 1974. A partir de ahí, con los antecedentes de la proclamación de las primeras leyes agrarias y la legalización del Partido Comunista Dominicano (PCD) en 1975, el régimen asumió una apertura relativa, la cual se produjo en medio del agrietamiento de su base de apoyo campesino, pero también de la compactación del apoyo de sectores económicos de cierta relevancia como los industriales, hasta llegar al choque con la oligarquía terrateniente que siempre le brindó apoyo. En esa segunda fase de apertura relativa, poco a poco el régimen se vio obligado a brindar ciertas garantías de una competencia democrática efectiva, que le permitiría a la oposición política, es decir al PRD como principal partido opo- sitor, su participación en la contienda electoral de 1978. En ese proceso claramente intervino el cambio de las condiciones políticas en la región del Caribe, sobre todo el ascenso al poder de Jimmy Carter en los EE. UU. Con Carter se dio un giro en las relaciones de los Estados Unidos con Latinoamérica y el Caribe, donde la Casa Blanca poco a poco asumió la defen- sa de los derechos humanos y un interés marcado por el cambio democrático en aquellos países de la región que mantenían un claro tinte autoritario. La República Dominicana quedó atrapada en este cambio geopolítico. 8 Sin em- bargo, de esto no puede deducirse que el régimen balaguerista finalmente
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