Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 299 intermediación financiera, etc. Incluso en las múltiples obras públicas que se llevaban a cabo, siempre la producción era contratada con empresas privadas. El Gobierno no creaba empresas, sino lo contrario, debilitaba las que tenía. En contraste, en la agropecuaria la acción estatal fue en extremo interven- cionista, desde la apropiación y compra forzosa de fincas, la administración, el financiamiento y organización de la producción, la comercialización y múl- tiples controles. Esta época coincidió con un período en que los países desarrollados ha- cían un enorme esfuerzo por proteger y subsidiar su agricultura. Se trata de una etapa histórica en que la economía internacional se desarrollaba sobre la base de la protección de los mercados internos: así como los países agrícolas protegían su industrialización, los países industriales protegían su agricultu- ra y, de esta forma, todo el mundo protegía las ramas en las que otros tenían más ventajas comparativas. El impresionante desarrollo tecnológico que registró la agricultura en Estados Unidos, Australia y Europa, gracias al apoyo estatal, junto a los grandes subsidios que recibían sus agricultores, deprimió a nivel mundial los precios relativos de los productos del campo. En los países como la República Dominicana, que no habían alcanzado tal desarrollo tecnológico ni el Estado tenía recursos suficientes para subsidiar el campo, sino que, más bien, su propósito era que este subsidiara a la zona urbana, la agricultura dejó de ser económicamente rentable y perdió una parte de su atractivo. El modelo exigía aplicar políticas orientadas al desarrollo del mercado interno, pero haciendo un esfuerzo para mantener bajos niveles de salario real que hicieran viable la industrialización con bajos costos. De la agricultu- ra se esperaba la generación de las divisas, impuestos para el fisco, algunas materias primas para la industria y sus servicios de apoyo y alimentos ba- ratos para la mano de obra urbana. Se esperaba mucho a cambio de poco. Por eso la agricultura se mantuvo afectada por distorsionantes controles de precios. Primero existía la Dirección General de Control de Precios, que administraba los precios de venta de una parte importante de los alimentos. Posteriormente fue el Instituto de Estabilización de Precios, que se convirtió en la mayor empresa comercial del país, a la cual se le asignó el monopolio de la importación y de la comercialización interna de gran parte de los pro- ductos alimenticios. Incluso se llegó al extremo de aplicar impuestos a la exportación de azú- car, café y cacao, y usar los recursos para subsidiar el consumo de electricidad para la zona urbana. De esta manera, cuando el precio internacional era bajo, el agricultor absorbía la pérdida, pero si el precio era alto, el Estado confiscaba

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