Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

263 Historia general del pueblo dominicano política de la estrategia de dominación oligárquica» (p. 66). Hoy creo que esta afirmación debe matizarse pues, como puede colegirse de mi argumento, si bien las diversas frac- ciones militares fueron manipuladas en la coyuntura por los diversos grupos civiles que se organizaban políticamente y controlaban formalmente el Estado (cívicos, oligarcas, burócratas, líderes religiosos), no es menos cierto que los militares definieron el territo- rio estatal en torno al cual se producían las cambiantes situaciones de poder en la crisis hegemónica. 10 Aunque el tema requiere estudios específicos, debe reconocerse que el debate estra- tégico acerca de las vías para desplazar a Balaguer del poder se planteó en la oposición prácticamente desde la derrota electoral de Bosch en 1966. En la izquierda dominicana la respuesta casi instintiva fue la vía armada, la cual evolucionó desde la resistencia armada a la represión propia del régimen balaguerista, hasta la acción guerrillera urbana (como fue el caso de Los Comandos de la Resistencia) y la guerrilla rural (que fue el caso del co- ronel Caamaño). De todos modos, en la izquierda se ensayó también la vía electoral, que fue el caso del MPD y otros grupos como la Línea Roja, que participaron en el Acuerdo de la Dignidad Nacional. En la coyuntura de las leyes agrarias (1972-1974) el PCD señaló que dichas leyes planteaban la necesidad de apoyar los planes de reforma (agraria) que el Estado estaba impulsando, lo que condujo a esa organización a replantear el tema de la vía para desplazar a Balaguer del poder. Un sector cada vez más importante en esa organización planteó la idea de la vía electoral como un mecanismo legítimo que debía asumirse. En 1978 el PCD participó en las elecciones. Sin embargo, casi toda la izquierda rechazó las leyes agrarias, al igual que el PRD y particularmente Bosch. En el PRD, como principal partido de oposición, el debate de las vías para lograr el desplazamiento del poder de Balaguer escindió desde temprano a la organización en dos posiciones más o menos estructuradas: la liderada por Bosch que desde finales de los sesenta y sobre todo principios de los setenta planteó el rechazo a la vía electoral, a la que calificó en diversas coyunturas como el matadero electoral. En rigor, sin embargo, el PRD casi como bloque rechazó la participación electoral en la coyuntura de 1970 y tras ello ese debate interno no condujo a la crisis, pero es indudable que esas diferencias influyeron en la salida de Bosch de la organización y fundar el PLD en 1973. De todos modos, el rechazo a la vía electoral por parte de Bosch se produjo estando ya fuera del PRD y dirigiendo la nueva organización que pasó a liderar. En esta ocasión, el rechazo se planteó en torno a las elecciones de 1974 y en un momento difícil donde el régimen había endurecido sus acciones represivas, tras la coyuntura de la guerrilla en 1973. Fue allí que Bosch primero articuló el experimento del Acuerdo de la Dignidad Nacional que evolucionó luego hacia el Acuerdo de Santiago. La alianza electoral planteada por el Acuerdo de Santiago quedó así liderada por el PRD y Peña Gómez. Pero esta alianza pronto se disolvió y el PRD, el PLD y la mayoría de partidos de oposición no participaron en las elecciones de 1974. Fue propiamente en la coyuntura 1974-1978 que el PRD, ya bajo el liderazgo de Peña Gómez, pasó a asumir explícita y sistemáticamente la vía electoral como estrategia para desplazar a Balaguer del poder. En esos años, aunque el PLD como partido minoritario participó en las elecciones de 1978, Bosch en la práctica mantuvo su idea del rechazo a la vía electoral por considerar que en las condiciones autoritarias de la política balague- rista la misma conducía al matadero. Para discutir el punto, véase a: Juan Bosch, Crisis de la democracia de América en la República Dominicana , México, 1964; José Francisco Peña

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