Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
258 El Gobierno de los Doce Años: 1966-1978. Entre el autoritarismo y la reforma conservadora A partir de ese momento la crisis tomó otro giro y pasó a un proceso in- tenso de denuncia por parte de la sociedad civil y el empresariado, exigiendo que se respetaran los resultados del certamen. Este proceso de denuncias lle- gó en los Estados Unidos al propio presidente Carter y al secretario de Estado Cyrus Vance. Involucró también a varios gobiernos como el de Venezuela. 103 A todo esto Balaguer permanecía enmudecido. Hizo esperar por horas y no recibió finalmente al propio embajador norteamericano. Finalmente, dos días después Balaguer habló en un tono ambiguo, pero aseguró que se respe- tarían los resultados de las elecciones. A partir de ahí se reanudó el conteo de votos, el cual reveló que ciertamente el PRD era el partido triunfador. 104 Pero la crisis no había terminado. Tras el reconocimiento general al triunfo del PRD, la crisis pasó a otro plano: el de las impugnaciones, y con ello se inició en el fondo otro proceso, el de las negociaciones de Balaguer y el reformismo con el PRD, a fin de definir los términos de la transición. En ese contexto se produjo el llamado «Gacetazo» que en el fondo consistió en un trastrueque de gacetas oficiales donde la Ley 600 que modificaba algunos artículos de la Ley Electoral 5884 en una primera edición, como indica Campillo Pérez en la Gaceta Oficial 9434 del 3 de mayo de 1977, se adjudicaron a la Junta del Distrito Nacional amplias atribuciones con el propósito de brindar mayores garantías de transparencia al proceso electoral. Pero en una segunda edición esas mis- mas atribuciones se transferían a la Junta Central Electoral. Esa operación se conoció como el «Gacetazo». Al destaparse el escándalo, el consultor jurídico del Poder Ejecutivo y los voceros reformistas del Congreso declararon que lo ocurrido era un simple «error involuntario». En ese debate, defendiendo al oficialismo, Marino Vinicio Castillo (Vincho) tuvo una posición preeminente, como también, de parte del PRD, Salvador Jorge Blanco tuvo una posición destacada. 105 Finalmente, el 7 de julio la Junta Central Electoral dio por fin un fallo, mediante el cual el Partido Reformista quedó favorecido con una dipu- tación más y con cuatro senadurías más que las inicialmente establecidas en el conteo. Esta decisión se conoció como el Fallo Histórico. El PRD impugnó esta decisión, hasta llegar a la Suprema Corte de Justicia, la que se declaró incompetente. Pero el PRD se mantuvo sereno y las declaraciones de su líder Peña Gómez asumieron con realismo la situación. De alguna manera el llamado Fallo Histórico cristalizó la «solución» que permitió por mecanismos en parte fraudulentos, en parte impuestos y en parte negociados, dar inicio a una transición democrática que abrió una nueva etapa en la historia política dominicana al ascender el PRD al poder por segunda vez en la historia política contemporánea.
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