Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

221 Historia general del pueblo dominicano bancario, para luego proceder al análisis de la industrialización por sustitu- ción de importaciones, como también del proceso de construcción de las élites empresariales, para concluir con un breve análisis de la crisis agraria que sa- cudió al régimen balaguerista al final de los años setenta. Durante toda la segunda mitad del siglo xx , la agricultura dominicana permaneció siendo muy rígida en su productividad, estructura de tenencia y tecnología. La rigidez de los precios agrícolas y el bajo valor de la fuerza de trabajo, junto a las condiciones despóticas de la dictadura, permitieron que el campo dominicano se mantuviera permanentemente drenado de recursos con los cuales se apoyó el desarrollo urbano industrial. 55 Dicho modelo hizo crisis a finales de la década de los cincuenta. La crisis de he- gemonía postrujillista en los sesenta agudizó el problema agrario, a lo que se agrega el hecho de que la estatización de los bienes de la familia Trujillo hizo del Estado el primer empresario nacional. En manos de élites políti- cas predatorias y clientelistas, que perseguían privatizar las capacidades empresariales del sector público, esta situación produjo que las empresas estatales, particularmente el CEA, entraran en una gran crisis en medio de una gestión ineficiente. 56 La llegada al poder de Balaguer en 1966 definió una estrategia de recupe- ración de las empresas del Estado, que si bien no resolvió el grave problema fiscal en que estaba envuelto el Gobierno Central, introdujo mayor raciona- lidad a la gestión económica sobre todo del CEA. 57 Fue de esta manera que, como hemos visto, el Estado articuló una estrategia que permitió desplazar los recursos generados por el sector agro-exportador hacia las tareas del cre- cimiento interno, vía la industrialización por sustitución de importaciones, la actividad bancaria, el comercio y las construcciones. De este modo, la estrategia del régimen balaguerista indujo un cierto crecimiento desde arriba dirigido por el Estado que llevó a una relativa modernización del empresariado local, fortaleciendo a los industriales, empujando a los terratenientes y exportadores tradicionales a una alianza con la banca y a esta última facilitándole recursos para pasar a conducir el proceso de desarrollo en su conjunto. Esto no redujo el poder de los grupos importadores, pero sí los obligó a ceder espacios de mercado a los emergen- tes grupos industriales. Como veremos en seguida, este modelo tuvo relativo éxito mientras en el plano internacional se mantuvo una coyuntura de buenos precios de los bienes primarios de exportación y la crisis agraria no amenazó la estabilidad política y social del conjunto de fuerzas que apoyaban al régimen.

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