Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

212 El Gobierno de los Doce Años: 1966-1978. Entre el autoritarismo y la reforma conservadora dirigentes, anulándose la función de mediación de los partidos polí- ticos y sustituyéndose por los grupos funcionales de interés. Los par- tidos políticos serían tolerados dentro de ciertos límites de acción, dentro de un sistema semicompetitivo. 39 El primer mecanismo corporativo de organización de clase en que este modelo político se apoyó fue la llamada Comisión Nacional de Desarrollo (CND), creada por Balaguer en 1967. El propio presidente definió con mucha claridad la función de la CND: Lo característico de este organismo (Comisión Nacional de Desarrollo) es que en su seno se hayan representados todos los inte- reses: la banca, el comercio, la industria, la agricultura, la ganadería, etc. Esto es, tanto lo que se ha hado en llamar la oligarquía, como el sector obrero y los organismos que se dedican a empresas humanita- rias o a actividades puramente sociales. El Gobierno nacional tiene sí la oportunidad de enterarse de lo que piensan frente a cada uno de los problemas básicos que se relacionan con nuestro desarrollo, los representantes de todas nuestras fuerzas vivas, y de sopesar serena- mente los puntos de vista de cada uno de esos grandes sectores. Lo importante es que el Gobierno asiste, como un simple espectador, a ese debate abierto, y se reserva para ejercer en el momento oportuno su derecho a decidir soberanamente sin ninguna clase de coacción ni de interferencias ajenas. 40 La argumentación de Balaguer no tiene desperdicios. Con el mecanismo propuesto por la CND se pretendía que las diversas clases sociales se hicieran compromisarias de las iniciativas del Poder Ejecutivo y por tanto se colocaran en una posición de subordinación y obediencia. Con este mecanismo el Poder Ejecutivo y específicamente el presidente de la República, aparecía como el in- terlocutor natural del diálogo necesario entre los diversos grupos y fracciones de clase con el Estado. La función de arbitraje se asignaba al Poder Ejecutivo, anulando el rol de arbitraje legítimo de entidades políticas mediadoras como los partidos políticos, funciones que pasaba a desempeñar el propio presiden- te de la República. En el modelo político que se organizaba la función de mediación no solo quedaba en manos del Poder Ejecutivo y del presidente, sino que al po- der militar se le asignaba una función de primer orden, ya que el equilibrio

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