Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 577 el 2016 esa cifra se colocó en 76.8 años. La esperanza de vida es un indicador de resultado y está asociado a la alimentación, a mejoras en las condiciones de vida y al cuidado de la salud de las personas en un país». 75 Un aspecto importante de las modificaciones en cuestión es la consoli- dación del nuevo esquema de la seguridad social que permite un importante acceso a coberturas que los sectores empobrecidos que hasta hace un tiempo eran impensables en la sociedad dominicana. Este ha sido probablemente una de las principales políticas públicas de los últimos períodos gubernamentales. Desde el año 2001 el país cuenta con un sistema de seguridad social entendido como un sistema de protección social público de carácter universal, obliga- torio, solidario, plural e integral a través del cual se otorgan los derechos constitucionales a la población y se reconocen y establecen las obligaciones del Estado y los ciudadanos referentes a financiamiento para la protección de la población contra los riesgos de vejez, discapacidad, cesantía por edad avan- zada, sobrevivencia, enfermedad, maternidad, infancia y riesgos laborales. Para el año 2016 los empleadores activos en la seguridad social alcanzan a 74,923, representando un crecimiento adicional de 4,757, equivalente al 6.8 % comparado con el mismo período del año anterior, y de los cuales el 94.7 % de ellos son micro y pequeños empleadores con menos de 50 trabajadores. En cuanto al porcentaje de trabajadores cotizantes, que perciben ingresos salariales por debajo de RD$ 10,000.00 es de 42.8 % del total de empleados de acuerdo al mismo rango salarial. Para el 2016, los ingresos alcanzan la suma de RD$ 89,049,164,221.45 para un incremento de RD$ 9,996,792,172.12 con respecto al 2015. 76 Desde el punto de vista de la inclusión, este constituye un aspecto fundamental. c) Los programas sociales de asistencia. En países empobrecidos y con pobreza extrema como la República Dominicana la creación de programas sociales o de asistencia social por parte del Estado son necesarios e inevita- bles, pues la reproducción de la vida de un sector importante de la población más vulnerable depende de la «ayuda» en dinero o especie que pueda ob- tenerse de parte del sector público. Evidentemente, siempre estará presente el debate acerca de cómo puede realizarse esta función estatal sin generar dependencia y más bien producir incentivos a la autosuficiencia. Dicho en el lenguaje de A. Sen, cómo generar capacidad de agencia y no de dependencia. Esta especie de dilema constituye un serio desafío. La vivienda es siempre una reivindicación presente en los sectores popu- lares, muchomás cuando, como vimos anteriormente, una buena parte de ellos ha emigrado hacia las ciudades y se ha colocado en los márgenes de los ríos en lugares no siempre habitables, sin servicios y en viviendas absolutamente

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