Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
558 República Dominicana: democracia, inclusión y exclusión social de prosperidad nunca antes conocido. La modernidad social, basada en un amplio consenso acerca del acotamiento y la integración del mercado» 14 (Judt, 2006), pudo desplegarse plenamente. Índices de crecimiento de más del 5 % no eran inusuales en esta época. Entre 1950 y 1973, la economía mundial creció en promedio un 4.9 %, y en Europa occidental, un 4.79. 15 Hasta mucho después no quedó claro qué excepcional constelación histórica pudo marcar esta fase». 16 Es en este tiempo, en el contexto predominante del Estado social, en el que se amplía en los países desarrollados el reconocimiento de derechos so- ciales a los trabajadores y a los ciudadanos en general, y que finaliza con su agotamiento y la discusión acerca de los límites del Estado para mantener po- líticas sociales ascendentes, logradas en el marco de éste hasta arribar a lo que Habermas en 1973 denominó «problemas de legitimación en el capitalismo tardío» 17 para indicar las limitaciones económicas de un Estado cuya capaci- dad recaudatoria parece entrar en crisis en relación con el gasto esperado y de- mandado. Indicando así haber llegado a un tope que dificultaba severamente la continuidad en la implementación de políticas sociales que constituían su fuente principal de legitimación y que se convierte en una especie de «ocasión legitimante» de la necesidad de regreso a la versión de Estado mínimo y de economía con centralidad del mercado como la que tenemos todavía hoy. Globalización, Estado mínimo y mercadocentrismo: las reformas de los 80-90. Es la expansión de esta lógica la que se observa en el mundo y en la re- gión Latinoamericana en particular. La Cepal, en el documento antes citado, lo plantea con mayores matices y con un lenguaje menos directo: En América Latina y el Caribe, el comiezo de la década de 1980 estu- vo marcado por la crisis de la deuda, que coincidió con esta reorien- tación de la política y la economía, el nuevo patrón de globalización y el predominio del proyecto de sociedad basado en los mecanismos de mercado autorregulado y el mayor protagonismo de los agentes privados. 18 Como se sabe, este modelo fue apuntalado en la región latinoamericana de manera importante, por la vía de las reformas propuestas en el marco del llamado Consenso de Washington a inicios de la década de los años noventa cuyas líneas básicas fueron: «[…] apertura comercial y al capital extranjero; economía de mercado con Estado mínimo; riguroso equilibrio fiscal; y focali- zación en las políticas sociales». 19 Sin embargo, después de casi dos décadas de aplicación del recetario en cuestión la conclusión ampliamente compartida y empíricamente avalada es que: «[…] la aplicación del denominado Consenso
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