Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

550 Movimientos sociales y estructuras de poder circunvalación que implicaba la remodelación de casi todos los barrios de la Zona Norte. En 1987 se calculaba que 70 % de los habitantes de Santo Domingo vivían en barrios mar- ginados cuya densidad demográfica se situada entre 300 y 600 habitantes por hectárea. Una parte importante de estos barrios está ubicada en la Zona Norte y, en particular, en la ribera del río Ozama por donde pasaría la avenida de circunvalación. En el plan también se proponía construir 15,000 viviendas en el primer período de construcción (1987-1990) en beneficio de 70,000 habitantes y 125,000 para 1992. En la segunda etapa (hasta el 2000) se beneficiaría a 500,000 habitantes. Sin embargo, durante el período de 1986-1990 solo se invirtieron 4,000 millones de pesos en la construcción de 25,000 unidades aproxima- damente, lo que indicaría que a ese ritmo nunca se cumplirían las promesas hechas a los moradores. Por otro lado, Edmundo Morel y Manuel Mejía calculan que durante el período en cuestión el Gobierno desalojó unas 30,000 familias dentro del marco de la re- modelación urbana y que la mayor parte de los desalojados fueron trasladados del centro de la ciudad a la periferia. Casi en todos los casos se empleó la represión, se intimidó y manipuló a los pobladores con promesas de casa para que aceptaran los desalojos. La gente era sacada de sus humildes moradas y no sabía dónde sería llevada. Es cierto que las casas en que vivía eran miserables, pero estaban localizadas en barrios donde los pobladores conocían a todo el mundo y su ubicación, a solo diez minutos del centro de la ciudad, les permitía conseguir trabajo con relativa facilidad. Los desalojos implicaban que las personas eran llevadas a la periferia de la ciudad donde no tenían acceso a los servicios básicos como electricidad, agua potable, transporte público, etc. En síntesis, los desalojos rompían los lazos de solidaridad barrial y la identidad que se habían forjado a través de los años; en las nuevas localidades no tendrían familiares y amigos a quienes recurrir en momentos de dificultades. Copadeba y Ciudad Alternativa podían colaborar con ellos mientras vivieran en los barrios, pero una vez reubicados ya no tendrían la capacidad técnica para ayudarles.

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