Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
Historia general del pueblo dominicano 547 que tuvieran tierras del Estado las devolvieran, la Ley 314, promulgada el 19 de abril de 1972, definía el latifundio y, finalmente, la Ley 391 establecía la colectivización del cultivo de las tierras adquiridas por el Estado para la siembra arroz. Véase Maríñez, Resistencia campesina , pp. 122-123. 31 El número de asentamientos fluctuó entre 16 y 24 durante el primer mandato (1966- 1970), pero en los años de 1971 a 1973, previo a las elecciones de 1974, los asentamientos se incrementaron de 16 a 96 y el monto de hectáreas distribuidas aumentó de 23,807 a 40,640. Asimismo el número de beneficiados subió de 3,621 a 6,498. Esto tuvo un efecto multiplicador en términos de la carga familiar, pues si la tomamos en cuenta, vemos que esta subió de 23,238 en 1971 a 55,423 en 1973. Balaguer tenía ahí un caudal de votos. Sin embargo, una vez este obtuvo su reelección en 1974 su interés por la reforma agraria disminuyó. De 1974 a 1976 el número de asentamientos bajó notablemente, de 20 en 1974 a 14 en 1976. En 1978 el mandatario volvió a mostrar cierto interés, pero solo hizo 20 asentamientos a pesar de que era un año electoral. Los datos sobre los asentamientos proceden de Adriano Sánchez Roa, Los desalojos de tierras. 30 años de reforma agraria, Santo Domingo, 1992, p. 131. 32 Orlando Martínez, «Yo soy un profesional con sed de cambios: entrevista con el Dr. Marino Vinicio Castillo», ¡Ahora! , Año XI, No. 483 (12 de febrero de 1973), p. 31. 33 San Miguel, La guerra silenciosa , pp. 137-138. 34 Ahora , Año X, No. 417 (8 de noviembre de 1971), pp. 1-2. 35 San Miguel, La guerra silenciosa , p. 140. 36 Ahora , Año VIII, No. 279 (17 de marzo de 1969), p. 5. 37 Maríñez, Resistencia campesina , p. 37. 38 Roberto Marcallé Abreu, «Dice José Osvaldo Leger: los campesinos deben ocupar violen- tamente las tierras del Estado», ¡Ahora! , Año XII, No. 505 (5 de agosto de 1973), p. 11. 39 Juan Manuel Pérez, «Documento: el campo; un problema acuciante», Estudios Sociales , Año 9, Nos. 33-34 (1976), p. 170. 40 Noris Eusebio Pol, «Las ocupaciones de tierra en la República Dominicana», Ciencia y Sociedad , vol. VIII, No. 2 (julio-diciembre de 1982), p. 170. 41 Espinal, «Labor», p. 197. 42 Carlos Pérez V., El movimiento sindical dominicano en 1985. Análisis y cronología, Santo Domingo, 1986, p. 16. 43 Víctor Eddy Ruiz Burgos, Lucha social y movimiento sindical en la República Dominicana, agosto de 1990-julio de 1991 , Santo Domingo, 1992, pp. 58-59. 44 Ibíd., pp. 54-55. 45 A dos días de empezar sus labores como director de la CDE, Pérez Martínez despi- dió a 600 trabajadores y en el mes de marzo de 1991 despidió 3,000. Los despidos iban acompañados de una campaña represiva orquestada en combinación con la Policía. El 25 de agosto de 1990 «miembros de la Policía y el Ejército montaron (hoy) un aparatoso operativo en todo el vecindario del local del Sindicato de Trabajadores de la Corporación Dominicana de Electricidad (Sitracode) tomando posiciones de combate y vistiendo traje de zafarrancho sobre las azoteas, callejones y calles adyacentes estrechando el cerco que mantienen desde ayer a más de mil quinientos obreros y empleados». Véase Última Hora , 28 de agosto de 1990. El director de la CDE cumplió las órdenes del presidente como en los mejores tiempos de La Banda.
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