Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

530 Movimientos sociales y estructuras de poder estrategia de Balaguer para legitimar su mandato. Las organizaciones popu- lares nuevamente se dividieron en su respuesta, lo mismo que las centrales sindicales progresistas. 66 La firma del Pacto de Solidaridad muestra que el Gobierno, a pesar de haber ganado en elecciones cuestionadas por la oposición, mantenía la go- bernabilidad, tenía el respaldo de la élite empresarial, la Iglesia y una parte significativa del movimiento social. Una vez más, no se propició una oportu- nidad política que beneficiara a los movimientos sociales. El Pacto había sido formulado en las altas esferas y la participación del movimiento social había sido insignificante. Luego de la firma del pacto, el PLD con el apoyo de una parte de los mo- vimientos populares y sindicales convocó a una huelga el 13 y 14 de agosto, conocida como «duelo nacional» para protestar por la toma de posesión de Balaguer (16 de agosto de 1990) y contra las medidas anunciadas en el pacto. Esta huelga tuvo un respaldo relativo en la población. Desgraciadamente, la Guerra del Golfo Pérsico en el Cercano Oriente que estalló el 2 de agosto de 1990 creó un ambiente difícil para el país, pues los precios del petróleo se dispararon en el mercado internacional, teniendo un impacto negativo en la sociedad dominicana. La guerra cambió el panorama político nacional y las organizaciones de los movimientos sociales se vieron en la imposibilidad de llamar a huelgas que fueran exitosas en vista de que no podían culpar al Gobierno por asuntos que estaban fuera de su control. No obstante, los líderes populares y sindicales convocaron a dos huelgas nacionales en septiembre y noviembre de 1990. Las profundas divisiones en el interior del movimiento sindical y popular no laboral, el agotamiento de la huelga nacional como mé- todo de lucha y la falta de apoyo a estas convocatorias hicieron que fueran rotundos fracasos. En estas condiciones se cerró el ciclo de protestas que se había iniciado en 1979. E l movimiento campesino y la apertura democrática Esta parte se concentra en el estudio del movimiento campesino en los ochenta y se plantea que la reestructuración de la agricultura, el descenso de la población rural vinculada a esta actividad y la rápida urbanización del país llevaron a que la lucha campesina por la tierra disminuyera significativa- mente. A pesar de esta situación, el movimiento campesino logró ampliar el

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