Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 529 organizaciones barriales y campesinas seguía impulsando las mismas reivin- dicaciones. El 19 y 20 de agosto organizó una jornada de lucha en preparación para una huelga con la cual CNOP, CUT y un sector de la CGT no estaban de acuerdo y, aparentemente, por esa razón lo abandonaron. En ese mismo mes, Balaguer hizo algunas concesiones al ala reformista del sector sindical enca- bezado por la CASC justo antes de que se convocara a una huelga y les invitó a continuar en el diálogo tripartito. La UGTD, la Central Obrera Dominicana (COD) y una parte de la CGT se interesaron por acercarse al Gobierno y el Colectivo las expulsó. 63 Estas divisiones no impidieron que el Colectivo siguiera teniendo apoyo en los sectores barriales, profesionales y una parte del sector sindical. Su di- rección mostró un cierto nivel de liderazgo y convocó a una huelga general para los días 19 y 20 de junio de 1990 en demanda de una reducción en el costo de la vida. La huelga fue acatada a nivel nacional porque todo el país se paralizó, pero parece que la situación de confusión creada por alegatos de fraude en las elecciones de ese año —Balaguer le ganó a Bosch por menos de 1 % de los votos y Bosch no estuvo dispuesto a reconocer la victoria del vencedor— ayudó a impulsarla pues contó con el apoyo tácito del PLD. Los empresarios, quienes estaban peleados con Balaguer porque no había ejecuta- do el tipo de política económica que ellos querían, le dieron un respaldo tácito como una forma de presionarlo para que cambiara. La huelga no consiguió nada para el movimiento social, pero envió un mensaje al Gobierno sobre el sentir de la población. 64 Balaguer sabía que las elecciones habían sido controvertidas y que ga- nar por menos de 1 % lo ponía en una situación delicada. Eso explica por qué convocó a todas las «fuerzas vivas» de la nación a celebrar un Pacto de Solidaridad Económica para modificar la política económica que había ejecu- tado durante su gestión previa (1986-1990). Dicho pacto incluía: «liberaliza- ción de los precios y apertura económica, reforma tributaria y administrativa, política monetaria coherente, alto definitivo a la emisión de dinero “inorgá- nico”, tasa de cambio única y aumento de salarios, aplicación de un sistema de pensiones y desarrollo de programas enfocados a los sectores más pobres de la población». 65 Hábilmente, Balaguer incluía algunas reivindicaciones de los movimientos sociales y esto fue atractivo para una parte de las centrales sindicales y del movimiento popular no laboral. Los empresarios, las organizaciones populares, la Iglesia Católica y los partidos fueron convocados por Balaguer para que participaran en el pacto. Los primeros apoyaron el Gobierno y lo mismo hicieron la Iglesia Católica y el PRD. El PLD se opuso a firmar el pacto aludiendo que respondía a una

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