Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

522 Movimientos sociales y estructuras de poder Policía, dejando un saldo de cuatro muertos, 16 heridos de balas y más de 1,500 personas arrestadas, 500 de ellas en el interior del país. 46 Esta huelga dio inicio a un movimiento de protesta que se extendería a la gestión de Salvador Jorge Blanco (1982-1986) y continuaría cuando Balaguer retornó al poder en 1986. Estas dos huelgas de choferes dividieron el movimiento popular entre los que siguieron apoyando al Gobierno y quienes se fueron a la oposición. El partido procedió a cooptar una parte importante del movimiento popular a través del clientelismo, lo que incluía la oferta de empleos y/o posiciones en el Estado y procedió a ejercer un mayor control de las organizaciones popu- lares mediante la formación de las juntas de vecinos a nivel nacional. César Pérez y Leopoldo Artiles señalan que «a través de estos agentes, el partido en el Gobierno amplió sus bases de sustentación, incorporando al sistema una serie de cuadros con experiencia organizativa en las luchas anti-balagueristas, ligados a las diferentes formas de agregación para la acción social, entre las que se destacaban los clubes culturales, que pasaron de ese modo a efectuar labores progobiernistas abandonando su antiguo compromiso social». 47 E l surgimiento de los C omités de L ucha P opular (CLP) Diversos sectores de izquierda interesados en hacer una revolución socia- lista promovieron los Comités de Lucha Popular (CLP) como los instrumentos más idóneos para reinsertarse en la zona urbana. Los CLP aparecieron entre 1981 y 1982 en los barrios de la Zona Norte de la ciudad de Santo Domingo, pero también en Villa Francisca, San Carlos, en la Zona Industrial de Herrera. Además fueron organizados en las provincias y pueblos del Nordeste (San Francisco de Macorís, Salcedo, Cotuí, Fantino, Nagua, etc.) donde había una gran tradición de lucha contra el régimen de los Doce Años. Los CLP actuaban de formas puntuales para motivar las protestas en los barrios. En palabras de uno de sus actores, Fidel Santana: «No había realmente una par- ticipación masiva de la gente en la estructura, la gente se vinculaba a estas organizaciones a partir de consignas. Los CLP recogían las demandas senti- das en la comunidad, las interpretábamos y movíamos a la gente. Sobre esta lógica empezamos una labor de propaganda de esa demanda: llenábamos los barrios de letreros, hacíamos ruedas de prensa, reuníamos los grupos de la co- munidad para hablar de esos problemas y lanzábamos una iniciativa de lucha

RkJQdWJsaXNoZXIy MzI0Njc3