Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

520 Movimientos sociales y estructuras de poder ser aún más bajo si se tomaba en consideración que la mayoría de las centrales tenían sus afiliados en el sector público, el cual contaba con un 10 %, es decir, 186,988 trabajadores. 43 Lo rescatable de estos datos es que el porcentaje de trabajadores organizados era bajo y que el movimiento sindical estaba debili- tado; y esto tendría consecuencias a la hora de negociar aumentos salariales y otras prestaciones con el empresariado y el Estado. La debilidad y fragmentación política en el movimiento llevó a que en junio de 1980 los líderes de la CGT, la CASC y la CUT se reunieron para crear el proyecto para la conformación de la Confederación Nacional de la Unidad Sindical (CNUS). La CNTD se unió al movimiento de unidad, pero la UGTD, que reclamaba tener más trabajadores organizados que todas las de- más centrales juntas, no fue invitada a formar parte del proyecto porque era vista como la central gubernamental. Había cierto acuerdo entre las centrales que conformaban el proyecto de la CNUS en torno a su crítica de la política económica del Gobierno, las medidas que se debían tomar para resolver los problemas que afectaban a los trabajadores y qué métodos usar para unir el movimiento sindical. A pesar de los esfuerzos realizados, la CASC se retiró a dos meses de empezar el proyecto de la CNUS bajo el alegato de que la CGT quería dividir sus sindicatos. La CASC y la UGTD tenían la mayor parte de los sindicatos afiliados en centrales, lo cual básicamente impidió que el proyecto de unidad prosperara. Posteriormente, la CGT misma se dividió cuando un sector ligado al Partido de Liberación Dominicana (PLD) se retiró para formar la Central de Trabajadores Mayoritaria (CTM). En 1990 hubo otro intento de unidad cuando cuatro centrales sindicales: Central de Trabajadores Clasistas (CTC), Central de Trabajadores Mayoritaria (CTM), Central de Trabajadores Independientes (CTI) y Central Unitaria de Trabajadores (CUT) se unificaron para formar la Central de Trabajadores Unitaria (CTU). Sin embargo, ni la CNTD, ni la CASC, ni la Central de Trabajadores Progresistas (CTP) le dieron su apoyo. Nélsida Marmolejos, de la CTM, expresó que no las invitaron a unirse al CTU por la relación que habían mantenido con el Gobierno en los años recientes. Pepe Abreu, de la CGT, señaló que tenían divergencias pro- gramáticas y que por ello no se afiliaron con la CTU. 44 El movimiento también enfrentó la represión y la violación de la libertad sindical. A fines de los ochenta y principios de los noventa, los sindicalistas que intentaban organizar sindicatos en las zonas francas de exportación eran reprimidos y la Secretaría de Estado de Trabajo les negaba su inscripción. Los trabajadores de la empresa agroindustrial Induspalma crearon un sindicato y en una asamblea multitudinaria de unos 3,000 trabajadores decidieron afi- liarse a la CGT, pero al día siguiente la planta fue militarizada y la directiva

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