Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 513 nueva central eran amarillistas, que no tenían una presencia importante en el mundo laboral y siempre operaban como sindicatos manejados por las empre- sas. El Sindicato Libre de La Romana ejemplificaba ese tipo de organizaciones. A pesar de los esfuerzos de todas las tendencias sindicales, su presencia en el seno de la clase obrera era realmente limitada. En 1976 la población sindicalizada no superaba el 10 % de la población económicamente activa, es decir 120,000 personas, de las cuales más del 50 % estaban organizadas en sindicatos independientes de las centrales sindicales. 27 Esto no impidió, sin embargo, que el movimiento sindical, fuertemente concentrado en la ciudad de Santo Domingo, jugara un papel clave en el proceso político. No fue casual que el régimen de Balaguer hiciera grandes esfuerzos para aplastarlo políti- camente, pues este tenía una incidencia política que iba mucho más allá de su cantidad numérica. L a reforma agraria de B alaguer y el movimiento campesino El grave desequilibrio en la tenencia de la tierra era uno de los problemas más apremiantes cuando Balaguer asumió la dirección del Estado dominicano. Él estaba consciente del reto que implicaba la cuestión campesina y lo dejó en- trever en su discurso de toma de posesión el 1.º de julio de 1966 cuando dijo: «Los grandes terratenientes de este país tienen que pagar no solo para que la República disfrute de instituciones justas y descanse sobre bases estables, sino también para que los que posean grandes riquezas conserven la parte que de- ben conservar sin temor a que los bienes regados con el sudor de su frente o recibidos de manos de sus mayores desaparezcan arrastrados por una con- moción social que ya se siente en la atmósfera…». 28 El presidente señaló que a cinco años de haberse iniciado la reforma agraria no se sabía cuántas hectáreas de tierra poseía el Estado dominicano, ni se sabía a ciencia cierta en manos de quienes estaban esas tierras. El Sexto Censo Agropecuario Nacional de 1971 informó que de 2.7 millones de hectáreas 216 familias poseían 632,000 distri- buidas en fincas que sobrepasaban las 1,600 hectáreas. Por otro lado, 185 mil familias tenían 3 millones de hectáreas dividas en predios de 0.5 y 4.9 hectáreas, con una magnitud media de 1.8 hectáreas. 29 La desigualdad social en el campo era extrema y el presidente sabía que esta situación encerraba un gran desafío. Sin embargo, los retos políticos que él tenía en frente de sí no le permitieron atender estos asuntos hasta 1972, cuando se había consolidado en el poder.

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