Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

Historia general del pueblo dominicano 509 República en circunstancias políticas excepcionales porque el país aún seguía ocupado militarmente por tropas extranjeras y estas constituían la columna vertebral sobre la cual se sostenía el nuevo gobierno; su objetivo principal era restaurar el aparato coercitivo y civil de un Estado que estuvo a punto de abatirse durante la Guerra de Abril. Balaguer y sus colaboradores nacionales y extranjeros pensaban que esta restauración era absolutamente necesaria para crear el orden y la estabilidad que pudieran atraer inversiones extranjeras e impulsar la modernización capitalista de la nación. Esta restauración tuvo im- plicaciones políticas y sociales determinantes para el desarrollo del movimiento sindical y popular durante los doce años que Balaguer estuvo en el poder. El nuevo régimen no estaba dispuesto a permitir el desarrollo del movi- miento reivindicativo que se había formado luego de la caída de Trujillo. El día de su toma de posesión, el 1.º de julio de 1966, Balaguer dispuso que todas las huelgas quedaban prohibidas y, asimismo, enviaba al Congreso Nacional una ley de austeridad que congelaba sueldos y salarios de empleados pú- blicos y privados. Estas medidas garantizaban salarios fijos para que los in- versionistas pudieran obtener ganancias estables, pero deterioraban el poder adquisitivo de los trabajadores y eliminaban, por ley, cualquiera posibilidad de conflictos laborales. Las medidas represivas no se limitaron al aspecto legal, porque el nue- vo régimen aún no estaba preparado para hacer frente a las demandas de los sectores populares. En su primer período (1966-1970), Balaguer utilizó lo que él mismo denominó «fuerzas incontrolables» para reprimir, junto con la Policía Nacional, cualquiera expresión política contraria. Las «fuerzas incon- trolables» fueron empleadas por el régimen para asesinar a sus opositores po- líticos, particularmente aquellos que habían participado en la gesta de Abril o que eran reconocidos como dirigentes de izquierda. 18 El régimen fue particularmente implacable con los sindicatos que eran reconocidos como progresistas y Poasi fue el primero en pagar las consecuen- cias. Este había sido favorecido cuando el gobierno provisional de Héctor García Godoy (1965-1966) había rechazado reconocer a Stapi, un sindicato paralelo creado por el Triunvirato para destruir a Poasi. Una vez Balaguer tomó posesión, decidió romper el pacto colectivo de Poasi y reconoció a Stapi, el cual inmediatamente se afilió a Conatral. Este conflicto se prolonga- ría durante la primera gestión de Balaguer y se extendería en su segundo y tercer mandatos (1970-1978). En 1973, Balaguer impuso una nueva dirigencia a Poasi, compuesta por agentes de la Policía, y prohibió que la dirigencia legítima entrara a sus oficinas para reunirse bajo amenaza de arrestarlos. El Movimiento Agrario Reformista (MAR), 19 una organización del Partido

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