Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

340 Los gobiernos del Prd: 1978-1986 . Transición democrática, movilización popular y crisis económica La llegada del gobierno perredeísta presidido por Antonio Guzmán co- menzó, sin embargo, con un relativo dinamismo de las principales variables del crecimiento económico. Por lo pronto, el crecimiento de la inversión bruta interna en 1979 fue de 8.2 % y el de las exportaciones se elevó coyunturalmen- te a un crecimiento anual del 24.6 %. Sin embargo, pese a ello el consumo se mantuvo contraído (-0.2 %) y con ello la dimensión de la demanda. Todo ello se produjo en un marco donde el PIB creció a una tasa de 4.5 %. En este primer ejercicio gubernamental perredeísta es claro que el crecimiento se producía estimulado en parte por el gasto estatal, pero inevitablemente mediado por el ritmo de las exportaciones. En un clima económico de decline del dinamismo del sector exportador, de claro estancamiento del aparato productivo industrial, pronto el régimen se vio forzado a la opción del endeudamiento externo. En el caso que nos ocupa la gestión del préstamo de US$ 185 millones que negoció el gobierno de Guzmán con la banca internacional es un ejemplo claro no solo de lo oneroso del esquema de financiamiento internacional en la famosa década perdida de los ochenta, 51 sino también del camino que finalmente tomó la economía do- minicana, cada vez más atrapada en el giro neoliberal que estaba tomando la política económica. El préstamo esencialmente se empleó en el cumplimiento de los intereses vencidos de la deuda externa, amortizaciones a la deuda in- terna y financiamiento a organismos del Estado aportando capital de trabajo. En el fondo el préstamo venía a resolver por «la vía fácil» un serio problema de financiamiento que se le planteó a la administración perredeísta en materia presupuestaria para poder sostener su política de demanda inducida. En el Congreso con predominio perredeísta el préstamo encontró mucha resisten- cia precisamente en la bancada del PRD. Dicho préstamo, finalmente, abrió toda una espiral de crecimiento del endeudamiento interno. Los indicadores construidos por Ceara Hatton permiten apreciar el impacto de este proceso hasta el final del gobierno de Guzmán: el servicio de la deuda sobre el PIB pasó de 6.9 en 1977 a 8.4 % en 1982, pero su peso sobre los desembolsos exter- nos globales pasó de 81.9 al 110.1 % en el mismo período, y en lo relativo a su proporción sobre el volumen total de las exportaciones en el mismo período el cambio fue de 30.7 a 48.8 %. El otro componente del estrangulamiento externo sobre el conjunto de la economía fueron los efectos del aumento de los precios del petróleo en esos años. Si en 1978 el precio del barril (de 42 galones americanos) fue de 13.1484 pesos dominicanos, para 1982 —al final del gobierno de Guzmán— había

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