Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
318 Los gobiernos del Prd: 1978-1986 . Transición democrática, movilización popular y crisis económica apertura política. La segunda fase se inicia con la vuelta al gobierno de Joaquín Balaguer en 1986 y se extiende hasta 1996. Esta última fase de la transición de- mocrática puede perfectamente caracterizarse como de regresión autoritaria, 2 debido al deterioro de las instituciones democráticas que sostienen la com- petencia electoral en el sistema político y una prolongada crisis económica y social desde el principio mismo de la vuelta al poder de Balaguer. Lo realmente específico de los dos gobiernos del PRD que se sucedieron entre 1978 y 1986, el de Antonio Guzmán (1978-1982) y el de Salvador Jorge Blanco (1982-1986), no fueron sus medidas de tipo económico, respecto al régimen balaguerista previo (1966-1978), en lo concerniente a los estilos de crecimiento. Hubo —sí— cambios importantes, como eran el lugar que pasó a desempeñar el sector agrícola, sobre todo en el gobierno de Guzmán, o el liderazgo que al final de dichos gobiernos pasaron a ocupar las llamadas zo- nas francas industriales de exportación y el sector turismo como emergentes sectores dinámicos de inserción al mercado mundial, sobre todo a partir del gobierno de Salvador Jorge Blanco. Sin embargo, lo central de dichos gobier- nos fueron las transformaciones que en el orden social y político impulsaron, lo que define su singularidad. Siendo más específicos: lo que fue propio de los gobiernos perredeístas fue la transición democrática que a partir de ellos se produjo en el país, lo que modificó la escena política y potenció la acción de los actores populares, como también el fortalecimiento de un «nuevo» empre- sariado vinculado a la actividad agropecuaria y al turismo. Las estrategias de política económica y las respuestas a las crisis económicas deben verse en ese sentido como componentes y consecuencias de sus especificidades políticas. No debemos olvidar que el proceso de transición democrática que co- menzó a vivir el país, tras el ascenso al poder de Antonio Guzmán, no finalizó con los gobiernos del PRD, los cuales agotaron específicamente la fase popular democrática de dicho proceso. 3 Tampoco deben ignorarse los cambios que la transición democrática produjo en el orden social, cuyas expresiones centrales fueron un importante proceso de organización corporativa del mundo del tra- bajo, de movilización ciudadana y de mejoras del nivel de vida de los grupos populares. Finalmente, la transición impulsó la entrada en escena, o afianza- miento en la arena política, de actores que a partir de ese momento ganarían mucho poder en el Estado. Nos referimos al empresariado en su conjunto y al fortalecimiento de sus fracciones vinculadas a la actividad financiera, la agropecuaria y el turismo, en particular, como también el debilitamiento de algunos segmentos empresariales, sobre todo los vinculados a la actividad industrial sustitutiva de importaciones. 4 De esta forma el eje central de este breve período de la historia política dominicana moderna lo define el afianzamiento de un sistema de partidos
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