Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
Historia general del pueblo dominicano 281 En este contexto, el PIB se estancó y el ingreso per cápita bajó a un ritmo de 3.4 % anual en 1959-1961, agudizando la sensación de insatisfacción colec- tiva. Pese a que el saldo de la balanza comercial se mantenía superavitario, las reservas del Banco Central se redujeron de US$ 32.1 millones en 1959 a solo US$ 4.7 millones en 1961. De hecho, en 1960 fue firmado el primer acuerdo Stand-By con el Fondo Monetario Internacional, por US$ 11.5 millones. Tal era el contexto en el que se inició el período postrujillista. Al confis- carse las propiedades del grupo gobernante, el Estado heredó de la familia desplazada del poder la mayor parte de la riqueza agrícola, minera, industrial y de servicios existente en el país. Con un cambio tan profundo en la naturaleza y el tamaño del Estado como el que tuvo lugar, al mismo tiempo que el pueblo comenzaba a ejerci- tar libertades públicas que por mucho tiempo le habían sido negadas, y una historia de paternalismo estatal, se generó un proceso de presiones sociales por reivindicaciones sobre el aparato político-administrativo. En adición, con el desmantelamiento de la dictadura y la salida o huida de muchos de sus relacionados, el país perdió gran parte del escaso acervo en términos de capa- cidad en el campo de la administración, al tiempo que la sociedad carecía de la madurez cívica y de la organización política para reformular rápidamente un nuevo y estable esquema sociopolítico. La economía se recuperó bastante en los años 1962-1964, para caer abrup- tamente después con la guerra civil en 1965. Ya en 1961 se dictaron una serie de disposiciones legales, algunas de las cuales fueron meras concesiones polí- ticas frente a las presiones de diversos grupos sociales. Se derogaron algunos impuestos al consumo interno y otros a la exportación de tabaco, café, cacao y chocolate; se registraron rebajas de precios, fundamentalmente de las em- presas estatizadas, tanto de insumos para la industria y la agropecuaria como de bienes de consumo directo de la población, como la melaza, la harina de trigo, el cemento, el aceite de maní, las primas de seguros de vehículos, así como las tasas de interés del Banco Agrícola. También se adoptaron varias disposiciones subiendo los salarios. En 1962 el PIB creció a un extraordinario ritmo de 19.1 %, aunque, natu- ralmente, se trató de una recuperación tras la caída que había tenido lugar. El incremento se produjo gracias a la utilización de capacidad productiva ociosa que se había generado, y obedeció a la expansión de la demanda interna. La remuneración real per cápita subió 94.5 % en la industria azucarera, 33.2 % en la industria manufacturera y 10.5 % en el sector público. Si a ello se une un significativo aumento del personal ocupado en el aparato gubernamental (25.3 %), el valor real de la masa salarial pagada se incrementó en 54 %, lo que
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