Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

227 Historia general del pueblo dominicano que tuvo durante los años de la dictadura trujillista. El país continuó sien- do una economía esencialmente primaria exportadora, pero a mediados de los setenta las actividades terciarias eran ya claramente predominantes y la industria y las construcciones desempeñaban una función de primer orden en la economía urbana, al tiempo que el país se hacía predominantemente urbano. Como veremos más adelante, en esos años desde el Estado se esti- muló un proceso de industrialización por sustitución de importaciones que terminó de consolidar un sector empresarial ligado a la industria. Se fortaleció también un sector financiero, aunque los grupos mercantiles, sobre todo los importadores, continuaron teniendo una importancia predominante en los ejes dinámicos de la economía sobre todo urbana. En esos años se fortaleció también una clase media ligada estrechamente a los procesos de urbanización y a la creciente terciarización de la economía que le acompañó. A todo esto se une el hecho de que estos procesos de cambio económico y, naturalmente, sociales y políticos, se produjeron en un clima de creciente desigualdad social, las clases trabajadoras no mejoraron sus niveles de vida y la pobreza aumentó sobre todo en el mundo rural. La dinámica descrita reconfiguró los liderazgos sectoriales del desarrollo. En los años 1962-1966, durante el predominio del modelo oligárquico de cre- cimiento, fueron las finanzas el sector con mayor dinamismo, creciendo a un 7.9 % de crecimiento acumulativo anual, manteniéndose las actividades se- cundarias con poco dinamismo (2.3 % acumulativo anual). Durante los años 1966-1970 el liderazgo pasa a las actividades secundarias, principalmente las construcciones que crecen a una tasa de 13.4 %, seguido de la energía y la minería que crecen a una tasa de 11.4 %. Las propias actividades industriales mantuvieron una significativa tasa de crecimiento anual del orden del 9.3 %. En este modelo reformista de crecimiento, en su fase ascendente, el comercio mantuvo un importante dinamismo creciendo a una tasa del orden del 6 % acumulativo anual, mientras las actividades de transporte y comunicaciones alcanzaban un crecimiento del orden del 7 %. Entre 1970 y 1975 el crecimiento de las actividades secundarias se mantuvo en alza. Como hemos podido discutir arriba, el régimen balaguerista, tras el diri- gismo estatal que apoyó la conformación de una élite empresarial, fortaleció el desarrollo de un sector industrial orientado a la sustitución de importaciones. Lo que no se ha dilucidado con la claridad que merece es que si bien la ante- rior afirmación es cierta, fueron los intereses financieros los que finalmente predominaron.

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