Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
223 Historia general del pueblo dominicano Veamos ahoramás de cerca la lógica de estemodelo. Lo primero que debe- mos apreciar es el dinamismo de las exportaciones. Como revela el Cuadro 3, los sectores exportadores azucarero y minero fueron los de punta. Pero mien- tras el sector minero estaba controlado por corporaciones transnacionales, el grueso de la producción azucarera estaba controlado localmente y en ese caso el Estado era el principal propietario, todo lo cual indica un mayor potencial multiplicador del impacto de las exportaciones azucareras en la economía nacional que la minería. Por lo demás, como ya se ha indicado, fue el sector azucarero en manos estatales el eje que, conectado al dinamismo general del sector externo, produjo los recursos para el crecimiento industrial. Durante todo el período 1966 a 1975 las exportaciones azucareras contribuyeron con más del 50 % del valor total de las exportaciones, pero al entrar la crisis en 1979 llegó a descender su importancia reduciéndose a aportar solo el 26.7 %. La minería mantuvo otro comportamiento, pues si bien su contribución al valor total de las exportaciones era menor al del sector azucarero, su partici- pación se mantuvo en ascenso, pasando de apenas un 7.7 % en 1966 al 16 % en 1975 y a un significativo 31.3 en 1979. En general, el modelo económico, dinamizado por el sector exportador, estratégicamente era muy vulnerable, lo que se vio claro en la segunda mitad de los setenta, con la caída de precios de los principales productos primarios de exportación. El comportamiento de los términos de intercambio en el período 1960-1978 deja bien claro esa vulne- rabilidad. En el período, si bien las exportaciones se mantuvieron creciendo de manera sistemática, los términos de intercambio tendieron al deterioro, el cual se acentuó tanto en la coyuntura de auge exportador (1970-1975) como de crisis del modelo (1976-1978). 58 El otro aspecto de esta dinámica es la internacionalización del mercado interior, en la medida en que la economía importadora se aceleraba y el creci- miento industrial se hacía más dependiente del mercado mundial en materia de financiamiento, tecnología y mercados. El modelo económico así articulado era claro. A diferencia del modelo oligárquico de crecimiento, donde la inversión y el consumo privados eran los ejes dinámicos, en el modelo reformista dependiente, ya desde su fase inicial se aprecia el fortalecimiento de la inversión y el consumo públicos. Mientras el modelo oligárquico se apoyó en las importaciones como variable dinamizadora, el modelo reformista lo hizo en las exportaciones. Pero este modelo evolucionó y en el mismo se pueden reconocer tres subperíodos claros, como he demostrado en anteriores estudios: a) una fase de reestruc- turación y despegue (1966-1969) donde la inversión bruta interna del sector público desempeña un papel de activador, al tiempo que la inversión privada
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