Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI
200 El Gobierno de los Doce Años: 1966-1978. Entre el autoritarismo y la reforma conservadora los requerimientos del proceso más general de modernización que vivían el Estado y la sociedad dominicana y la acción institucional propiamente repre- siva que exigía del Estado modernizar y hacer eficientes sus mecanismos de control y represión. En tal sentido, el régimen reformista apoyó un proceso de modernización técnica e ideológica de sus cuadros policiales y militares. Bajo el control del Grupo Asesor de Asistencia Militar (MAAG) de los Estados Unidos los oficiales eran directamente asesorados por cuadros militares norteamericanos en labores de inteligencia y contrainsurgencia, los equipos policiales y militares fueron modernizados, se crearon grupos especializados en contrainsurgencia y lucha antiguerrillera, como los cazadores montañeses, los departamentos de inteligencia de la Policía Nacional, el DNI, entre otros. Hombres de la CIA y el Pentágono asumieron directamente este proceso mo- dernizador de las Fuerzas Armadas Dominicanas y la Policía Nacional. 23 De esta forma, la acción desmovilizadora de la oposición y el movimiento popular con el tiempo llegó a sostenerse en un aparato institucional sofistica- do en la labor de inteligencia y contrainsurgencia, pero, asimismo, cada vez con mayor relevancia el propio Estado se vio forzado a ir creando mecanis- mos desmovilizadores apoyados en objetivos legitimadores no represivos a nivel de masas, como fueron las acciones clientelistas y prebendalistas. Aun así, el régimen mantuvo siempre un ropaje represor para poder sostener sus objetivos. L os militares y el poder La política del equilibrio tenso y el poder bonapartista El análisis de la cuestión militar reviste un particular interés para el en- tendimiento general del régimen balaguerista. Esto así por el hecho de que el modelo de equilibrio tenso entre las facciones militares, que fue la nota característica del estilo de relaciones de Balaguer con las élites militares, más allá de producir un esquema eficaz para el control militar por el presidente, constituía un mecanismo fundamental para la articulación del modelo políti- co mismo de ascendiente bonapartista. No puede entenderse a cabalidad la importancia de los militares en la po- lítica postrujillista si no se toma en cuenta el hecho de que en la dictadura los cuerpos castrenses representaron tanto la capacidad de control del dictador
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