Historia General del Pueblo Dominicano Tomo VI

126 Los rasgos del Estado de la posdictadura (1961-1966) 17 Véase G. Agamben, Estado de excepción, pp. 25 y 32. 18 Véase Juan Bosch, Crisis de la democracia de América en la República Dominicana , 1964, p. 49. 19 Véase Jean Delumeau, La peur en Occident ( xiv - xviii e siècles) , París, 1978. 20 A diferencia de algunos discursos de otros líderes dominicanos, los de J. Bosch so- lían ser autorreferenciales (al discurso particular o al universo discursivo), es decir, que brindaban las claves de su interpretación. A lo sumo, se nutría de imágenes sumamente conocidas en el país, lo cual es adecuado al propósito de llegar a un auditorio amplio formado en su mayoría por personas de escasos niveles de instrucción formal. Aunque a veces rozaban al didactismo, la atención y discusión es atrapada por frases un tanto enigmáticas, como en este caso de matar el miedo. 21 Juan Bosch, Discursos políticos: 1961-1966 , t. I, Santo Domingo, 1998, p. 2. 22 Le peuple introuvable. Histoire de la représentation démocratique en France , París, 1998, p. 33. 23 Juan Bosch, Discursos políticos, p. 2. 24 Ibíd., p. 3. 25 Ibíd., p. 2 . 26 «[T]odo esfuerzo que se haga, voluntario o involuntario, para detener a la República Dominicana» hacia la democracia y las libertades públicas «será un esfuerzo inútil, un esfuerzo que no producirá si no nueva vez sangre, exilio, torturas, prisiones, tumbas ignoradas, corazones de madres adoloridos, hijos huérfanos que no saben dónde están enterrados sus padres». Ibíd . Lo cual fue premonitorio de lo que ocurriría como conse- cuencia del golpe de Estado de 1963 con las secuelas del Triunvirato, la revolución de 1965 y el gobierno de Balaguer. 27 Sin lugar a dudas, los partidos de izquierda también abogaron por la superación de las condiciones de vida de los trabajadores y campesinos y jugaron un papel en huelgas y movilizaciones. 28 Véase Bosch, Discursos políticos, pp. 1-37. 29 Nancy Fraser, «La justicia social en la era de la política de la identidad: Redistribución, reconocimiento y participación», en Nancy Fraser y Axel Honneth, ¿Redistribución o reco- nocimiento? , Madrid, 2006, p. 17. 30 B. Barret-Kriegel, L’État et les esclaves , París, 1979 , p. 66. 31 Marcel Gauchet, La democracia contra sí misma, Buenos Aires, 2004, p. 40. 32 Ibíd., pp. 40 y ss. 33 Axel Honneth, La lucha por el reconocimiento: por una gramática moral de los conflictos socia- les , Barcelona, 1997; y Charles Taylor , El multiculturalismo y « la política del reconocimiento », México, 1993. 34 Nancy Fraser, «La justicia social», p. 36. 35 Howard Wiarda, Dictatorship, Development and Disintegration: Politics and Social Change in the Dominican Republic, 1975, p. 146. 36 José Ramón López, Ensayos y artículos , Santo Domingo, 1991; F. E. Moscoso Puello , Cartas a Evelina, Santo Domingo, 1941. Esta desvalorización fue un recurso utilizado en muchos de los países de América Latina; por ejemplo, en Puerto Rico véase a Antonio Pedreira, Insularismo , Río Piedras, 1985. 37 Véanse los editoriales del influyente periódico El Caribe durante ese período recopila- dos en Germán Emilio Ornes C., Una vida para la libertad (1961-1973) , t. I, Santo Domingo, 1999.

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